No hay que cambiar el plan

Cambiar el plan cuando las cosas no salen bien es algo normal. Insistir de manera repetitiva en lo mismo sin que los resultados aparezcan es uno de los caminos a fracasar. Otro, menos viral, es desistir del plan sin que este comience, no realizar lo estudiado y aprendido porque hay una nube confusa en el horizonte. A Millonarios se le apareció esa nube el sábado en el Campín y decidió hacer cosas que no le salen tan bien.

El plan es ser propositivos y no ese equipo reactivo aburridor, efectivo eso sí, que era el semestre pasado. Millonarios propone desde la tenencia de la pelota y la rapidez en el último cuarto de cancha, presionando la mayor parte del partido desde el último cuarto de cancha, siendo muy ordenado y claro en las transiciones, y controlando el ritmo de juego. Tenemos jugadores para desarrollar este plan y ese ha sido uno de los puntos altos del profesor Gamero esta temporada.

Luchar los partidos desde la parte física será una batalla perdida; la corpulencia y potencia de otros equipos no la podemos y debemos igualar. En las alturas tampoco está nuestra gran arma y mas cuando los pelotazos van frontales donde los centrales dominan generalmente a Uribe. Otro punto en contra de este juego físico está en los rebotes: no los ganamos y terminamos desgastados del choque continuo.

La velocidad es importante y necesaria, pero cuando se vuelve en desespero, va en contra del plan de juego de Millonarios. A parte que nos tornamos imprecisos en los pases, pocos jugadores tenemos para competir en la punta de velocidad: Román, Bertel y en ocasiones Emerson, tienen esa capacidad de ganar por su rapidez. El desgaste es grande y eso redunda en la concentración y orden del equipo.

Adentro en la cancha espero más de los referentes para que el equipo no busque caminos tortuosos para sacar el equipo adelante y una voz de orden y calma en el profesor Gamero para imponer lo trabajado en la cancha. No es insistir sin razón en lo que no sale sino ejecutar lo trabajado entre semana para suplir esas trabas que pone el rival. El plan nos ha funcionado y deberíamos seguirlo al máximo.

 

@maugor

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