Hay triunfos que valen más por el momento en que llegan y Millonarios encontró uno de esos en Barranquilla. Cuando el empate parecía sentenciado y el vigente campeón saboreaba un punto en casa, el equipo de Fabián Bustos encontró la recompensa a un partido inteligente y derrotó 0-1  a Junior con un gol de Rodrigo Contreras en el minuto 90+2.

En un Romelio Martínez exigente y frente a un rival que llegaba con la obligación de imponer condiciones, el Embajador mostró orden, personalidad y paciencia para llevarse tres puntos en la segunda fecha de la Liga BetPlay.

Un primer tiempo de resistencia

Junior asumió el protagonismo desde el pitazo inicial. El conjunto barranquillero se hizo con la posesión del balón y trató de instalarse en campo rival, mientras Millonarios optó por un bloque defensivo que cerró todos los espacios.

Aunque el local tuvo mayor control del balón, las oportunidades claras fueron escasas. El cuadro azul respondió con aproximaciones que le permitieron equilibrar el trámite y demostrar que también podía hacer daño cuando encontraba buenos espacios. Al descanso, el empate reflejaba un duelo intenso, pero sin oportunidades claras.

Bustos movió las fichas y Millonarios creyó hasta el final

En el complemento, Junior volvió a avisar con un remate de Muriel que pasó muy cerca del arco defendido por Javier Burrai. La respuesta azul llegó con un cabezazo de Rodrigo Contreras y una volea de Leonardo Castro que alcanzó a ser desviada por un defensor cuando llevaba dirección de gol.

Fabián Bustos decidió refrescar el ataque con el ingreso de Andrey Estupiñán, goleador del primer semestre con Deportivo Pasto. Su entrada le dio otra dinámica al frente ofensivo de Millonarios, que comenzó a tener más protagonismo con la pelota sin perder el equilibrio defensivo que había sostenido durante todo el encuentro.

La victoria llegó en el 90+2

Cuando todo apuntaba a un empate sin goles, apareció la jugada que cambió la historia de la noche.

En el minuto 90+2, Andrey Estupiñán filtró un balón para Rodrigo Contreras. El delantero controló dentro del área, encaró a Yeison Suárez y sacó un remate cruzado, ajustado al segundo palo, imposible para Mauro Silvera. El balón terminó en la red y con él explotó el festejo azul en Barranquilla.

El gol no solo significó la victoria, sino también el primer triunfo de Millonarios en este segundo semestre y una muestra del carácter del equipo para competir ante el vigente campeón del fútbol colombiano.

Finalizado el compromiso, Rodrigo Contreras destacó el esfuerzo colectivo y el valor de haber conseguido el triunfo ante un rival de jerarquía. «Partido durísimo, son los bicampeones, teníamos que jugar un partido físico. Hicimos un partido muy bueno, no sufrimos y es un premio a nuestro trabajo”, expresó el delantero.

Un golpe de autoridad

Más allá de los tres puntos, la victoria tiene un sabor especial. Millonarios dejó atrás el tropiezo de la primera jornada y lo hizo en una de las plazas más difíciles del campeonato, frente al vigente campeón y con una actuación que invita al optimismo.

El equipo de Fabián Bustos no solo ganó; también demostró que sabe sufrir y aprovechar el momento justo para golpear. En Barranquilla, el embajador encontró mucho más que un triunfo: encontró confianza para lo que viene. El próximo martes 4 de agosto, el conjunto embajador recibirá al Pasto en El Campín con una afición ilusionada.