Desde que Alberto Gamero regresó a Millonarios, tras la inesperada salida de Fabián Bustos, las ansias por conseguir una victoria eran inmensas. El equipo necesitaba sumar de a tres para superar esa fase de transición en el banquillo, la cual había comenzado con dos empates consecutivos ante Cali y Pereira. Finalmente, en su tercer partido al mando, Gamero logró consolidar mejor su idea con un enganche y el equipo se llevó un triunfo vital por 1-2 en su visita al Cúcuta Deportivo en el estadio General Santander.
Un arbitraje polémico y el juego brusco
La actuación del árbitro central Bismark Santiago y de Leonard Mosquera en el VAR influyeron negativamente en el desarrollo del compromiso. Las decisiones divididas no solo cortaron el ritmo ofensivo de Millonarios, sino que pusieron en riesgo la integridad física de los futbolistas.
Antes de los primeros treinta minutos de juego, Samuel Martin tuvo que abandonar el estadio en ambulancia rumbo al hospital tras recibir un fuerte codazo en el rostro por parte de Kevin Tamayo. A pesar de la evidente gravedad de la agresión y de la salida del jugador azul, Bismark Santiago decidió mostrar únicamente la tarjeta amarilla y el VAR brilló por su ausencia. La infracción fue tan clara y temeraria que el propio cuerpo técnico del Cúcuta decidió sustituir a Tamayo en el entretiempo para evitar una inminente expulsión.
Las polémicas no terminaron ahí, pues el juez central frenó ocasiones claras de gol por faltas inexistentes, como ocurrió en una jugada donde Andrey Estupiñán había ganado limpiamente la posición con el cuerpo. Además, el arbitraje le negó un tiro de esquina evidente a la visita luego de un potente remate de Sebastián Viveros del Castillo —quien ingresó para reemplazar al lesionado Martin— que se desvió claramente en un defensor rojinegro.
¿El inicio del resurgir de Carlos Darwin Quintero en Millonarios?
El partido de Carlos Darwin Quintero comenzó de la misma forma que sus anteriores presentaciones, reteniendo el balón en exceso y entregando pases sin la fuerza ni la velocidad necesarias. Este flojo rendimiento en la primera mitad generó múltiples críticas por parte de la afición. No obstante, para el segundo tiempo se ubicó como enganche y empezó a mostrar esa enorme calidad y visión de juego que lo caracterizó durante su paso por el Pereira.
Sobre el minuto 58, Quintero inició una jugada colectiva cediendo el balón para Viveros del Castillo y, tras una serie de rebotes, el mismo Darwin lanzó un centro al segundo palo para que Rodrigo Ureña rematara solo hacia el arco y decretara el 1-0 parcial. Con la ventaja en el marcador, Alberto Gamero decidió refrescar el frente de ataque al minuto 65, sustituyendo a Castro para darle ingreso a Rodrigo Contreras.
Cuando el equipo embajador parecía controlar el trámite, un error individual le dio el empate al conjunto local. Tras un centro llovido de Mauricio Duarte, Javier Burrai calculó mal en la salida y dejó el arco desprotegido para que Gustavo Torres, anticipando la floja marca de Andrés Llinás, cabeceara en solitario.
El gol de la victoria y las cuentas de Millonarios para clasificar
A partir del empate, Millonarios adelantó sus líneas nuevamente en busca del triunfo y encontró su recompensa al minuto 84. Daniel Ruiz ejecutó un tiro de esquina con un pique extraño que desubicó a la defensa del Cúcuta, permitiendo que Rodrigo Contreras empalmara el balón de volea para marcar el 1-2 definitivo. En los minutos finales, ingresó Sebastián Valencia para ayudar a sostener el resultado y el portero Javier Burrai logró redimirse con una atajada espectacular a un cabezazo rival que garantizó la victoria azul.
Con este resultado, Millonarios llega a 16 puntos tras diez partidos disputados en la presente liga. El equipo respira con mayor tranquilidad y se posiciona de forma favorable en la tabla, superando a la mayoría de sus rivales directos en la disputa por ingresar al grupo de los ocho. De cara a la segunda mitad del semestre, el objetivo es claro: ganar al menos cinco de los nueve partidos restantes para alcanzar el umbral de los 30 puntos y asegurar la anhelada clasificación a las instancias finales.
