Millonarios llegó a Medellín para enfrentarse a un Nacional que, además de la localía, tenía el atractivo adicional del debut de James Rodríguez en su estadio. El equipo de Gamero supo soportar el comienzo del partido, en el que los locales tuvieron más iniciativa, y encontró en la pelota quieta la manera de ponerse arriba.
Millonarios empezó ganando el partido
Un tiro de esquina de Daniel Ruiz terminó con un cabezazo de Danovis Banguero al travesaño y Julián Angulo apareció para aprovechar el rebote y marcar el 1-0.
Pero el empate llegó demasiado rápido. En el tiempo añadido del primer tiempo, Andrés Reyes ganó por arriba después de otro tiro de esquina y puso el 1-1. Un golpe justo antes del descanso que cambió la sensación con la que Millonarios se fue al vestuario.
Gamero reconoció después del partido que el equipo tuvo que modificar su plan al conocer la formación de Nacional y que encontró dificultades, especialmente por el costado derecho. Aun así, el técnico valoró la capacidad del equipo para competir y aseguró que se llevan “un buen punto”.
Nacional apretó y Burrai respondió
El segundo tiempo fue diferente. Nacional salió a buscar el partido y comenzó a jugar cada vez más cerca del área de Millonarios. El equipo azul perdió presencia ofensiva y le costó volver a encontrar el camino que había tenido en la primera mitad.
Ahí apareció Javier Burrai.
El arquero tuvo una intervención fundamental ante Andrés Román y, poco después, el palo evitó el segundo de Nacional tras un remate de Ian Poveda. Millonarios resistió y, aunque también tuvo que lidiar con la presencia de James Rodríguez durante la última media hora, consiguió mantener el empate. James tuvo algunos destellos, incluido un tiro libre en el tiempo añadido que terminó siendo despejado sobre la línea por Stiven Barreiro.
Nacional también terminó con diez jugadores después de la expulsión de Andrés Sarmiento al minuto 84, pero ni siquiera esa ventaja numérica alcanzó para que Millonarios encontrara el gol de la victoria.
Si bien el punto es valioso, especialmente por el escenario y por cómo se dio el segundo tiempo, Millonarios volvió a mostrar que todavía está construyendo una identidad con Gamero.
Millonarios sigue en construcción
Hay que darle contexto al proceso. Gamero apenas está retomando el proyecto y él mismo lo reconoció después del partido: “La idea va poco a poco; nos falta bastante”. El técnico explicó que el equipo todavía está trabajando sobre una estructura 4-2-3-1 y que algunos jugadores aún no han podido sumar los minutos necesarios.
Eso se notó en Medellín. Millonarios fue competitivo, ordenado por momentos y encontró una manera de hacerle daño a Nacional, pero también pasó largos tramos defendiendo demasiado cerca de su arco. La diferencia entre un buen empate y una oportunidad perdida estuvo precisamente ahí.
Millonarios no fue inferior durante los 90 minutos, pero tampoco terminó imponiendo condiciones. El punto sirve para mantenerse arriba en la tabla, pero el equipo todavía tiene que dar ese siguiente paso: no solo competir los partidos importantes, sino conseguir que su fútbol también pese en ellos.
Por ahora, ni azul ni verde. Un punto para cada uno en un clásico intenso, con un Millonarios que se mantiene segundo y que sigue teniendo margen para crecer. Pero también con la certeza de que, si quiere llegar a los cuadrangulares como protagonista, tendrá que encontrar pronto una versión más constante de sí mismo.
