Millonarios dejó escapar en casa la oportunidad de darle continuidad a su racha de triunfos. El equipo de Fabián Bustos empató 0-0 con Internacional de Bogotá en El Campín, en un partido que comenzó con buen fútbol, pero terminó convertido en una noche de imprecisiones, pocas ideas y frustración para la hinchada.

Millonarios salió a buscar el partido

El comienzo fue probablemente el mejor momento del equipo de Bustos. Salió con intensidad, adelantó líneas y rápidamente comenzó a acercarse al arco del ex Millonarios Wuilker Faríñez. La intención era clara: aprovechar la localía y convertir desde temprano el dominio territorial en una ventaja.

Daniel Ruiz tuvo una de las primeras grandes oportunidades al minuto 19, cuando recibió dentro del área y sacó un remate cruzado que encontró la respuesta del arquero venezolano. Poco después, Leonardo Castro también participó en una buena jugada por la derecha y dejó a Francisco Chaverra de frente al arco, pero nuevamente Faríñez apareció para evitar el gol. 

El problema fue que Millonarios consiguió llegar, pero no consiguió convertir. Y mientras pasaban los minutos, el equipo empezó a perder claridad.

Faríñez sostuvo a Inter y Millonarios perdió claridad

El arquero de Internacional terminó siendo uno de los grandes protagonistas de la noche. Faríñez respondió cada vez que Millonarios encontró espacios y mantuvo a su equipo con vida durante los mejores momentos del local.

Pero el partido empezó a cambiar. Millonarios perdió precisión, sus ataques se volvieron previsibles y las sociedades que habían aparecido durante el primer tiempo comenzaron a desaparecer. Inter, ordenado y paciente, entendió que el empate era un buen negocio y empezó a encontrar espacios para contragolpear.

En el segundo tiempo, la visita tuvo algunas de las oportunidades más claras. Diego Duarte estuvo cerca con un cabezazo al minuto 50 y, poco después, Fabricio Sanguinetti exigió a Javier Burrai, que respondió de buena manera para evitar que el partido se complicara.

A un gol anulado de la victoria

Cuando Millonarios ya buscaba el triunfo con más desesperación que fútbol, llegó una de las últimas oportunidades de la noche. Andrey Estupiñán remató y Julián Angulo apareció para tomar el rebote y mandarlo al fondo de la red.

El Campín celebró, pero la alegría duró segundos. El tanto fue invalidado por fuera de juego y el 0-0 terminó siendo definitivo. 

El pitazo final dejó una sensación incómoda. Millonarios tuvo el balón y generó algunas oportunidades, especialmente en la primera parte, pero no consiguió sostener ese ritmo durante los 90 minutos. Inter, por su parte, hizo su partido, resistió cuando tuvo que hacerlo, aprovechó los espacios y terminó llevándose un punto de El Campín.

El clásico bogotano será la próxima prueba

El empate deja a Millonarios con 11 puntos y todavía dentro de los primeros lugares de la Liga BetPlay II-2026. Sin embargo, el resultado vuelve a poner sobre la mesa una preocupación que el equipo ya ha mostrado en otros partidos: la dificultad para imponerse cuando juega como local y necesita asumir el protagonismo.

El calendario no da tiempo para lamentarse. El próximo desafío será nada menos que el clásico bogotano ante Santa Fe, esta vez en condición de visitante. Será una prueba completamente diferente, pero también una oportunidad para que Millonarios vuelva a demostrar que el triunfo en Villavicencio no fue un episodio aislado.

Porque después de un empate sin goles en El Campín, el clásico llega en el momento perfecto para responder una pregunta: ¿Cuál es realmente la versión de este Millonarios?