Después de la victoria 2-0 de las embajadoras frente a Internacional de Palmira, la entrenadora Angie Vega y Lina Gómez hablaron sobre las claves que explican este momento del equipo y dejaron claro que, aunque el cansancio comienza a pesar, el objetivo está cada vez más definido: llegar hasta el final y pelear por el título.

Una preparación física que está dando resultados

Uno de los aspectos que más destacó Angie Vega fue el trabajo realizado desde la preparación física. La entrenadora reconoció especialmente la planificación del preparador físico, teniendo en cuenta que Millonarios ha logrado cerrar varios partidos con buenos resultados sin sufrir lesiones musculares durante la temporada.

“Es el momento de reconocerle a nuestro preparador físico la planificación que ha hecho con el equipo, porque no hemos tenido a lo largo de la temporada ninguna lesionada desde lo muscular”, explicó Vega.

Y esa capacidad de llegar fuertes a los minutos finales no parece ser una casualidad. En un calendario cada vez más exigente, Millonarios ha encontrado en la condición física una de sus herramientas para competir hasta el último momento.

Cinco cambios y una misma idea de juego

La victoria ante Internacional de Palmira también sirvió para demostrar la importancia de una plantilla amplia. Vega explicó que los cambios no son simplemente una respuesta al cansancio, sino parte de una planificación que busca que cada jugadora que ingresa pueda solucionar una necesidad específica del partido.

“Hemos desarrollado una cultura táctica y una capacidad de analizar el juego donde ellas están entrando a resolver problemas del equipo”, aseguró la entrenadora.

De hecho, Millonarios consiguió ganar después de realizar los cinco cambios, algo que para Vega demuestra la importancia tanto de las jugadoras que comienzan como de quienes ingresan para cerrar los partidos.

La entrenadora también puso sobre la mesa la dificultad del calendario. “Tener tres partidos en una semana en el fútbol femenino es de verdad una salvajada”, afirmó, señalando el contraste entre el todos contra todos de la Liga Femenina, que durante buena parte del año tiene pocos partidos, y una seguidilla en cuadrangulares que obliga a las futbolistas a pasar “de cero a 100”.

Por eso, conocer a fondo a cada jugadora se vuelve fundamental. Después de tres años trabajando con el grupo, Vega considera que esa experiencia le permite saber cuándo exigir a una futbolista y cuándo darle descanso para aprovechar mejor sus características en determinado momento del partido.

La hinchada también empieza a creer

Lina Gómez destacó algo que se está haciendo cada vez más evidente: la conexión entre el equipo y la hinchada está creciendo. La capitana notó una mayor presencia de aficionados en las tribunas y valoró que los resultados y la manera de jugar del equipo estén haciendo que cada vez más personas se comprometan con el proyecto femenino de Millonarios.

Y esa conexión puede ser importante en la recta final. Porque si el equipo consigue seguir avanzando, El Campín puede convertirse en un escenario fundamental para las aspiraciones de las embajadoras.

El mensaje es claro: no quieren quedarse en la semifinal

Para Lina Gómez, hacer una buena campaña no será suficiente si Millonarios no consigue levantar el trofeo. «Nunca me voy a sentir satisfecha del todo cuando no alce el título. Creo que la profe a diario nos dice que tenemos que hacer historia y yo creo que la única forma de hacer historia es levantando ese título tan anhelado para Millonarios en femenino», afirmó.

Angie Vega comparte completamente esa ambición. La entrenadora considera que Millonarios ha sido uno de los mejores equipos del campeonato, pero sabe que eso puede quedar en el olvido si no llega el título.

“Considero que hemos sido uno de los mejores equipos de la liga, pero eso no va a ser suficiente si no conseguimos el título”, aseguró. Las embajadoras ya demostraron que pueden competir, resistir y ganar partidos incluso cuando las piernas empiezan a pesar. Ahora viene el tramo en el que todo eso tendrá que convertirse en estrella.