Millonarios probó en Pasto un nuevo esquema de juego con tres centrales en el fondo, dos volantes de primera línea, los laterales carrileros, dos jugadores más adelantados para intentar crear superioridad y el delantero punta. La tranquilidad del título recién conseguido por Gamero le ha dado pie para descansar piezas claves como Silva, Vega y Giraldo, y también la posibilidad de analizar en competencia algunas variantes tácticas.

Jugar con tres en el fondo requiere de mucho trabajo y consistencia en los movimientos para que el medio del campo no quede en constante inferioridad numérica. Los centrales deben estar atentos a cubrir las espaldas de los carrileros y ser bloque con los volantes en el primer cuarto de cancha. Pereira y Larry pocas veces dejaron descubierta la mitad y los centrales fueron consistentes a la hora de preservar los espacios frente al Pasto. Vargas incluso aprovechó las deficiencias del rival para caer de sorpresa a posición de gol cuando Millonarios hizo posesión.

Lo bueno , lo malo y lo feo del empate en Pasto a cero goles

La clave de este esquema parte de centrales concentrados, volantes con ida y vuelta, delanteros con movilidad y los laterales carrileros con potencia al frente. Dos cosas hay que mejorar de lo visto en el Libertad. Primero que los laterales sean de verdad carrileros, que desarrollen velocidad, centros, desbordes con su debido regreso en marca. Se entiende que Asprilla está empezando y Rosales aún no logró consolidar su posición en la rotación del equipo del profesor Gamero, pero hay que trabajarles más su contextura física y su capacidad en el uno contra uno.

Lo otro son las relaciones de los volantes, delantero y laterales. Hagamos una comparación con el Inter de Milán, actual sub campeón de Champions: Jader jugó más de segundo punta en la primera parte, como Lautaro, pero más de espaldas al arco rival sin tener oportunidad de usar su fuerza y despliegue físico. Leo, con más movilidad que Dzeko/Lukaku, quiso ser socio de todos en el pivot, pero pocas veces fue utilizado así: por talla y juego quedó la sensación que jugaron en roles invertidos al atacar.

El trivote del Inter está compuesto por dos mixtos y un enganche: Brozovic/Calhanoglu, Barella/Galliardini, Mkhytarian/Calhanoglu. Por diseño el cabeza de área se releva por alguna situación de juego y los dos jugadores restantes ayudan a generar opciones o alguna transición por cada costado del terreno de juego. Millonarios puso jugadores de la misma composición, pero las relaciones entre ellos no fluyeron constantemente ya sea por no ser más directos, porque faltó más asociación con los laterales carrileros y también porque algunas veces se debió tirar de media distancia. Sin embargo, las relaciones defensivas y la constancia física fueron las mejores virtudes de estos jugadores.

¿Como le fue a nuestras recientes ventas en el mundo?

En la segunda parte Gamero mudo a jugar 5-4-1, ofreciendo más pelota a el rival, utilizando el espacio dejado por la necesidad el local y las maneras ofensivas fueron eficientes más no eficaces. Algunas voces críticas del proceso Gamero en Millonarios indicaban que siempre se jugaba a lo mismo y que las variantes eran nulas o pocas. Todo lo contrario: se busca seguir siendo consistentes con la idea sin dejar de lado que las circunstancias de juego pueden necesitar alguna estrategia diferente, con jugadores aptos y comprometidos para recrear bien estas variantes. El trabajo no traiciona.

@maugor