Millonarios empató 2-2 frente a Boyacá Chicó en la fecha cuatro de la fase de grupos de la Copa BetPlay. Este partido sirvió como antesala al duelo más importante del semestre contra O’Higgins por la Copa Sudamericana y pudo haber marcado la última actuación de varios jugadores con la camiseta azul. Además, la tarde bogotana tuvo todos los focos puestos en el esperado regreso a la titularidad de Radamel Falcao García tras la fractura facial que sufrió ante el América de Cali.

Un gol de camerino y el renacer de Jorge Hurtado

El partido inició de la mejor forma posible para el equipo embajador. A los 28 segundos de juego, un pase largo de Steven Vega encontró a Jorge Hurtado, quien definió para anotar el 1-0 de la tranquilidad. El delantero demostró el mismo nivel superlativo que le permitió marcar en el Morumbí contra São Paulo. A pesar de haber anunciado previamente en la zona mixta que no continuará en la institución, Hurtado ha mostrado su mejor versión ofensiva y toma de decisiones, generando un debate en la hinchada sobre si la directiva debería hacer un esfuerzo por retenerlo.

El regreso del ‘Tigre’: Movilidad y falta de puntería

El retorno de Falcao estuvo marcado por buenas intenciones, gran movilidad, pero una evidente falta de ritmo competitivo y puntería de cara al arco. A lo largo del partido, el goleador samario dispuso de hasta siete opciones claras que no logró transformar en gol. Al minuto 19, una demora de Campaz en la entrega lo dejó en fuera de lugar antes de definir. Posteriormente, el delantero falló un remate bien ubicado del arquero al minuto 32 y vio cómo la defensa bloqueaba un disparo suyo tras asistencia de Hurtado al minuto 41. Justo antes de irse al descanso, el ‘Tigre’ desperdició otra opción inmejorable tras recibir un balón suelto de Valencia frente a la portería.

En la etapa complementaria, la dinámica no cambió. Al minuto 47, Falcao encadenó varios amagues en el área para asistir a Julián Angulo, quien mandó el balón por encima del larguero. Minutos después, el histórico delantero falló otras dos oportunidades inmejorables debajo del arco. Sin embargo, su jerarquía apareció para iniciar con mucha claridad la jugada del segundo gol local. Falcao lideró el ataque que terminó en una asistencia de Hurtado para que Dewar Victoria, con un remate mordido y ajustado al palo, anotara el 2-1 parcial.

Las mismas pesadillas defensivas de Millonarios de todo el semestre

Antes del gol de Dewar Victoria, Boyacá Chicó había encontrado el empate parcial 1-1 en el primer tiempo. Una grave cadena de desatenciones defensivas le regaló la igualdad al conjunto ajedrezado. Carlos Sarabia perdió su referencia de marca, Edgar Elizalde dejó un hueco enorme en el área y Guillermo de Amores volvió a quedarse estático en su posición, minando por completo la confianza del bloque posterior.

Sobre el minuto 72, Falcao y Hurtado abandonaron el campo bajo una lluvia de aplausos para darle paso a Leonardo Castro y Rodrigo Contreras. Los recién ingresados generaron opciones de peligro que no lograron capitalizar, pero el protagonismo se lo llevó la tensión. A los últimos minutos, Rodrigo Contreras y Sebastián Valencia protagonizaron un choque y una discusión por cobrar un tiro libre. Contreras recibió la tarjeta amarilla por pelear con su propio compañero, reviviendo el bochornoso incidente que tuvo con Leonardo Castro en el partido contra el Deportivo Pasto.

Cuando la victoria parecía sellada y el equipo aseguraba puntaje perfecto, llegó un nuevo desastre defensivo en el tiempo de descuento. Un cobro de tiro libre en el último minuto derivó en un doble cabezazo dentro del área azul. Sarabia volvió a perder su marca y De Amores se quedó plantado sin cortar el centro, permitiendo el 2-2 definitivo del delantero rival. A pesar del empate, Millonarios aseguró su clasificación a la siguiente fase de la Copa Colombia, aunque tendrá que disputar el primer lugar de su grupo en la última jornada frente al Atlético FC.