Millonarios cayó 3-1 ante América de Cali en el Pascual Guerrero de Cali. La derrota no solo complica las posibilidades de clasificar a las finales de la Liga BetPlay, sino que evidencia un bajón futbolístico alarmante. El pobre estilo de juego enciende todas las alertas en el equipo de Fabián Bustos. A continuación, el análisis de lo bueno, lo malo y lo feo de esta amarga jornada.

Lo bueno: Quintero salva la cara tras un blooper increíble

Dentro del naufragio colectivo, el único destello positivo llegó en el minuto 81 gracias a Carlos Darwin Quintero. El experimentado atacante anotó por segunda vez consecutiva con una soberbia definición al ángulo derecho del arco escarlata.

Sin embargo, la jugada previa fue insólita. Beckham Castro protagonizó un fallo grotesco tras eludir al portero rival y quedar con la portería a su entera disposición. El extremo tuvo tiempo suficiente para acomodarse, pero increíblemente estrelló su remate en el palo. Por fortuna, Carlos Darwin Quintero capturó el rebote fuera del área y firmó un golazo que sirvió para decorar el resultado.

Lo malo: desorden táctico, pelota quieta del América y un arco inseguro

El rendimiento del equipo dejó múltiples aspectos negativos, empezando por el planteamiento inicial y los movimientos de contención. Mateo García y Mackalister Silva lucieron completamente perdidos durante gran parte del encuentro. Ambos volantes fueron incapaces de generar fútbol y perdieron la posesión del balón con demasiada facilidad, lo que le permitió al América orquestar ataques rápidos y sin resistencia.

El juego aéreo sigue siendo una pesadilla sin solución aparente. Millonarios volvió a recibir dos goles idénticos de cabeza producto de desatenciones en la pelota quieta. Esta falla crónica ya había sido diagnosticada desde el partido ante Once Caldas y se repitió calcada frente a Fortaleza, O’Higgins y Santa Fe.

La portería también fue un mar de dudas con la presencia de Guillermo Amores. El uruguayo reemplazó a Diego Novoa, quien cumple una sanción de seis fechas por los incidentes en los camerinos tras el duelo frente a Boyacá Chicó. Amores no transmitió seguridad y sus estadísticas en el club preocupan: en diez partidos disputados solo suma dos victorias, acompañadas de cuatro empates, cuatro derrotas y un historial de cuatro lesiones. El guardameta se vio comprometido en el segundo gol. Además, en el primer y tercer gol local, decidió quedarse estático dentro del área chica, dejando la sensación de que pudo hacer mucho más.

La línea de tres centrales tampoco fue garantía. Danovis Banguero no brindó ninguna confianza como reemplazo de Jorge Arias en la defensa. Tuvo responsabilidad en el segundo gol en contra, no aportó en la salida del equipo y su bajo nivel provocó su sustitución por Alex Moreno Paz. Millonarios desperdició una oportunidad inmejorable, pues un simple empate lo mantenía instalado en el grupo de los ocho.

Ahora el equipo queda por fuera de la zona de clasificación y con su diferencia de gol seriamente comprometida, mientras que América se afianza dentro de los ocho.

Lo feo: La lesión que amenaza el futuro de Falcao

La peor noticia de la noche trascendió el resultado y apuntó directamente al departamento médico. La preocupante salida de Radamel Falcao García dejó un ambiente de absoluta zozobra en el entorno de Millonarios.

En la rueda de prensa posterior al partido, Fabián Bustos confirmó que el delantero podría haber sufrido una fractura de pómulo. Esta grave lesión, sumada a una posible eliminación de la Liga y la Sudamericana, podría significar el final del Last Dance de Radamel Falcao García.