En una noche donde no salió nada en el Pascual Guerrero, Millonarios volvió a dejar dudas y cayó 3-1 ante América de Cali, un resultado que complica seriamente sus aspiraciones de clasificar a la siguiente fase.
Más allá del marcador, lo preocupante fue la forma. El equipo dirigido por Fabián Bustos nunca logró imponer su idea y terminó superado en momentos clave, especialmente en acciones que ya parecen un problema recurrente: la pelota quieta.
“Nos habían convertido mucho en pelota parada y otra vez nos hacen daño”
El partido se rompió en dos jugadas casi calcadas. Dos tiros de esquina, dos desconcentraciones y dos goles en contra. Lo más llamativo es que ambas acciones se dieron con un jugador menos en cancha, en el primero Llinás y en el segundo Falcao, ambos siendo atendidos por golpes en la cabeza. Un detalle que el propio Bustos reconoció, aunque evitó usarlo como excusa.
“Nos habían convertido mucho en pelota parada, lo habíamos trabajado y en la primera que tuvieron nos hacen daño”, explicó el técnico, inconforme con la respuesta de su equipo.
La autocrítica también llegó desde el campo. David Mackalister Silva fue claro al señalar responsabilidades, “se trabajó enfáticamente en la pelota quieta y nos siguen convirtiendo. Es desconcentración nuestra, responsabilidad de los jugadores”.
Desde afuera se percibió un equipo superado, pero dentro del grupo la lectura es distinta. Mackalister rechazó que haya faltado intensidad y defendió el plan de juego «No creo que nos hayan superado en intensidad. El partido se desequilibra en dos pelotas quietas. Era parte del plan que ellos tuvieran la pelota. Después del 2-0, ellos tenían el balón pero en campo propio».
«Si tuviéramos equipo para jugar con línea de cuatro, lo haríamos»
Las críticas también apuntan al sistema. La línea de tres con carrileros (frecuentemente interpretada como línea de cinco) volvió a estar en el centro del debate.
Bustos fue enfático en su defensa, “con este sistema salimos de abajo, le ganamos a Nacional y conseguimos resultados importantes”. Además, dejó claro que no se trata de una cuestión ideológica, sino de recursos, “si tuviéramos equipo para jugar con línea de cuatro, lo haríamos”.
El entrenador insiste en que el problema no es estructural, sino de ejecución. Y en ese punto, los números recientes en Liga empiezan a pesar más que los argumentos y excusas.
«Tenemos fe en nuestra idea. Queremos clasificar»
La derrota deja a Millonarios fuera de los ocho a falta de dos fechas, aunque a una distancia corta que mantiene vivas las opciones. El propio Bustos lo resume sin rodeos, “estamos fuera por responsabilidad nuestra, pero estamos a un punto”.
El calendario no da respiro: primero Deportes Tolima y luego Alianza FC, dos partidos en los que no hay margen de error. Pese al momento, el discurso interno se mantiene firme. “No estamos entregados, creemos en nuestra idea y queremos clasificar”, aseguró Mackalister.
«Hoy no estuvimos a la altura para sumar ni siquiera un punto, pero hay equipos que celebran tener 22 puntos y nosotros no podemos enterrarnos. Dependemos de nosotros. Hay muchas cosas por corregir y los jugadores somos responsables», concluyó el capitán.
