Millonarios sigue sumando confianza y victorias. En El Campín, el equipo Embajador derrotó 2-0 a Cúcuta Deportivo por la fecha 10 de la Liga BetPlay, en un partido que por momentos exigió paciencia, pero que Millonarios terminó resolviendo con jerarquía y buen fútbol.

El triunfo no solo significó tres puntos importantes, también confirmó algo que empieza a sentirse cada vez más claro: Millonarios está encontrando ritmo y una identidad bajo el mando de Fabián Bustos.

Lo bueno: Millonarios empieza a agarrar ritmo

Lo mejor del partido fue la sensación de equipo en crecimiento. Millonarios tuvo el control del juego, manejó la posesión y generó muchas más opciones que su rival. De hecho, terminó con 21 remates frente a solo 4 del Cúcuta, claro del dominio Embajador durante el encuentro.

La primera anotación llegó en el segundo tiempo gracias a un golazo de Rodrigo Contreras, quien volvió a aparecer como uno de los jugadores más determinantes del equipo. El delantero argentino abrió el marcador y encaminó una victoria que después sería sellada por Beckham Castro.

Hubo algo clave: la reacción del equipo en el segundo tiempo. El partido parecía trabado y sin demasiadas ventajas, pero la charla de Bustos en el vestuario cambió el panorama. Millonarios salió con otra intensidad, presionó más arriba y encontró la claridad que le había faltado en la primera mitad. Fue un triunfo trabajado desde el banco.

Más allá de los goles, lo que empieza a entusiasmar es el funcionamiento colectivo. Millonarios presiona mejor y circula la pelota con más claridad en el medio campo. Se ve que se está formando el equipo. No fue un partido brillante de principio a fin, pero sí fue un partido de paciencia para encontrar el gol, de esos que los buenos equipos saben ganar incluso cuando el rival intenta complicar.

Lo malo: el gol se demoró en llegar

Si hay algo por señalar es que el partido tardó en abrirse. Cúcuta planteó un bloque bajo que incomodó durante varios momentos y obligó al equipo azul a tener paciencia para encontrar espacios.

Durante buena parte del primer tiempo el partido se jugó más como quería el visitante: con pocos espacios y muchas interrupciones. Millonarios dominaba, pero no lograba traducir ese control en goles. Eso sí, una vez llegó el primero de Contreras, el panorama cambió completamente y el equipo manejó el resto del encuentro con tranquilidad.

Lo feo: algunos momentos de desconcentración

Si se busca algo negativo, quizá lo más flojo apareció en algunos minutos del primer tiempo, cuando el partido entró en un ritmo lento y con varias imprecisiones. Hubo pérdidas de balón innecesarias y cierta ansiedad por resolver rápido una jugada que pedía más paciencia.

No fueron errores graves ni momentos que pusieran en riesgo el resultado, pero sí pequeños detalles que evitaron que Millonarios dominara el partido con mayor tranquilidad desde el inicio.

La victoria tiene un valor importante en la tabla. Con estos tres puntos, Millonarios llegó a 14 unidades y ya se ubica noveno en el campeonato, acercándose cada vez más al grupo de los ocho.

Después de un comienzo de temporada complicado, el equipo empieza a encontrar estabilidad y resultados. Y si mantiene el nivel mostrado en el segundo tiempo ante Cúcuta, todo indica que el Embajador tiene con qué meterse en los puestos de clasificación en las próximas fechas.

Algo empieza a quedar claro en este proceso; Millonarios está creciendo partido a partido.