En un partido lleno de polémica y goles, Internacional de Bogotá se impuso 3-2 sobre Millonarios por la fecha 8 de la Liga 2026-I. Un resultado que deja golpeado al Embajador, aunque las sensaciones futbolísticas vuelven a mostrar señales de crecimiento dentro del proyecto de Fabián Bustos.

Al comienzo del primer tiempo, el equipo embajador se vio incómodo. Cedió la posesión y aposto por la transición. La presión alta nunca terminó de cuajar, el equipo se partía en dos y los delanteros, Leonardo Castro y Jorge Hurtado, quedaban aislados, lejos de un mediocampo que tardaba en achicar hacia adelante. El rival encontraba líneas de pase y obligaba a Millonarios a correr hacia atrás.

Millonarios, al ritmo de Macka

La primera acción que rompió la monotonía llegó al minuto 14. Mackalister Silva tomó la pelota por la derecha, dejó a dos rivales en el camino con un movimiento propio de él y se metió al área. Levantó un centro alto al borde del área chica que Mateo García ganó en el aire, pero su cabezazo se fue muy desviado.

Si hubo una nota destacada en el primer tiempo fue el regreso de David Silva al equipo titular. El ‘14’ mostró que, aun lejos de su mejor forma, entiende los tiempos del partido. Se asoció con criterio por la izquierda junto al carrilero Sebastián Valencia y por esa banda Millonarios encontró sus mejores aproximaciones.

La polémica del partido

Regresando del camerino para cumplir con el segundo tiempo ocurrió la jugada más cuestionada del encuentro. Al 47′, Carlos Vivas fue fuerte a un corte: llegó al balón, pero con la planta del pie levantada, fuerza desmedida y bajando a Mackalister en la inercia de la jugada. Ortega sancionó penalti en primera instancia. De inmediato el llamado del VAR lo llevó a revisar la acción y, tras unos minutos de incertidumbre, decidió revertir su decisión. El partido, que ya era tenso por varias decisiones del juez en reanudaciones y faltas mal marcadas, se cargó de polémica.

El primer golpe llegó al minuto 54, apenas unos instantes después de la jugada polémica del penalti revertido por el VAR. Dereck Moncada se lanzó al ataque, se sacudió la marca de Ureña y Jorge Arias y, desde fuera del área, sacó un remate potente a la mano izquierda de Diego Novoa, Gol y 1-0 para el local.

La respuesta azul fue inmediata. Cinco minutos después, Jorge Hurtado pivotó un balón hacia Mackalister Silva, quien filtró al fondo para la proyección de Sebastián Valencia. El carrilero envió el centro preciso y apareció Leonardo Castro, imponiéndose a su marcador y venciendo a Wuilker Fariñez para el 1-1 parcial.

Al 66′, Internacional volvió a tomar ventaja. Aprovechando que Sarabia estaba jugado en ataque, Fabricio Sanguinetti llegó hasta el fondo y lanzó un centro que encontró a Kevin Parra dentro del área. El atacante controló y definió ante Novoa para el 2-1.

Bustos arriesgó todo

Millonarios no renunció. Volcado al ataque, encontró nuevamente el empate al minuto 74. Esta vez fue por arriba: centro desde la derecha y otra aparición de Leonardo Castro, que de cabeza firmó su doblete y el 2-2 en un momento donde el equipo ya había decidido arriesgarlo todo.

De hecho, antes del segundo empate, Fabián Bustos ya tenía listos dos cambios ofensivos: Alex Castro y Julián Angulo ingresaron para reforzar las bandas, buscando profundidad y los tres puntos. El mensaje fue claro: el empate no bastaba.

Pero esa decisión valiente terminó costando caro. Al minuto 82, Alex Castro perdió un balón en salida y quedó jugado. Internacional aprovechó el espacio, volvió a llegar con facilidad por banda y el centro encontró otra vez a Kevin Parra. Esta vez, bajo la marca de Angulo, el atacante definió sin oposición clara para sellar el 3-2 definitivo.

Bustos intentó recomponer el equilibrio con los ingresos de Stiven Vega y Samuel Martín, buscando cerrar espacios y sostener la estructura, pero ya no hubo reacción. Millonarios perdió profundidad y el partido se le fue diluyendo entre la urgencia y el desgaste.

Fue derrota 3-2 en Bogotá. Un resultado doloroso, especialmente por cómo se dio, pero que no borra las señales de evolución en el juego. El proyecto de Bustos muestra intenciones, pero en este proceso de reconstrucción, cada desatención sigue costando demasiado caro.