Millonarios afronta este martes 28 de abril un partido crucial ante São Paulo por la tercera jornada de fase de grupos de la Copa Sudamericana. Con opciones cada vez más reducidas en la Liga BetPlay, el equipo Embajador está obligado a enfocar sus esfuerzos en mantenerse con vida en el torneo continental y buscar un cupo a la siguiente fase.

La defensa de Millonarios

El conjunto dirigido por Fabián Bustos llega con dudas en su planteamiento táctico. El técnico ha insistido en la línea de cinco defensores en sus declaraciones recientes, pero la victoria frente a Deportes Tolima dejó buenas sensaciones con una estructura de cuatro en el fondo, lo que abre el debate sobre cuál será el sistema elegido para este compromiso decisivo.

Hasta ahora, Millonarios no ha logrado la regularidad esperada, especialmente ante rivales que en el papel parecían accesibles. La derrota como visitante frente a O’Higgins en Rancagua encendió las alarmas, mientras que el triunfo en casa por la mínima ante Boston River permitió mantener vivas las aspiraciones internacionales.

Uno de los principales objetivos del equipo será mantener el arco en cero, una tarea en la que será clave el regreso de Diego Novoa. El arquero vuelve a actividad en torneo internacional mientras cumple con la sanción de seis fechas en la liga local impuesta por Dimayor, lo que le permitirá aportar en un duelo de alta exigencia.

El reto de recuperar el gol

En el frente de ataque, Bustos deberá tomar una decisión importante: apostar nuevamente por Rodrigo Contreras, que vuelve a convocatoria, o mantener la confianza en Darwin Quintero, quien atraviesa un buen momento. El delantero ha respondido con goles ante Boston River y América de Cali, además de mostrar un rendimiento destacado en el más reciente compromiso frente a Tolima.

La victoria es una obligación para Millonarios, que deberá salir desde el primer minuto con la intención de imponer condiciones y abrir el marcador lo más pronto posible. Aprovechar la localía en Bogotá será clave, no solo por el impulso de El Campín, sino también por la exigencia física que representa la altura para un rival como São Paulo, poco habituado a este tipo de condiciones.

Un rival de respeto

Por su parte, São Paulo llega en un gran momento a nivel internacional, tras sumar de a tres en sus dos primeros encuentros del grupo, lo que le permite ubicarse como líder en solitario. En el torneo local, el conjunto paulista marcha en la cuarta posición, con un rendimiento reciente irregular: viene de vencer a Bahía, pero había caído en sus dos compromisos anteriores. Pensando en la exigencia del calendario, el equipo brasileño viajó a Bogotá con una nómina alterna, priorizando su participación en el Brasileirao.

El equipo bogotano ya sabe lo que es medirse cara a cara ante São Paulo por Copa Sudamericana. En 2007, se impuso en ambos encuentros de los cuartos de final, dejando una huella memorable en El Campín. Aquella noche en Bogotá tuvo como gran figura a Ricardo Ciciliano, autor de los dos goles con los que Millonarios selló su clasificación a las semifinales.

Para este compromiso, la CONMEBOL designó como árbitro principal al paraguayo Juan Benítez, quien será el encargado de impartir justicia en un duelo que puede marcar el rumbo internacional del conjunto azul.