Millonarios volvió a enfrentarse a Jaguares en Montería, una plaza que históricamente le ha traído problemas. Tras el empate en casa frente a Fortaleza, el equipo Embajador llegaba con la necesidad de sumar puntos para mantenerse en la pelea por la clasificación a los playoffs, mientras empieza a dividir su atención con la Copa Sudamericana. Sin embargo, la derrota 1-0 lo deja en una posición poco favorable en el torneo local, a tan solo una semana de su debut en el plano continental. 

Millonarios, dominante en el primer tiempo

Jaguares salió a imponer condiciones desde el inicio, apostándole a atacar la espalda de los centrales, tal como lo hizo Fortaleza en el reciente empate 2-2. Durante los primeros minutos, esa fue la vía elegida por el conjunto local para inquietar.

Sin embargo, con el paso del tiempo, Millonarios logró asentarse en el partido. Empezó a ser más propositivo, adueñándose del balón y generando varias opciones claras de gol. Allí apareció la figura del arquero Franklin Mosquera, quien respondió en repetidas ocasiones para mantener su arco en cero.

Rodrigo Contreras, Mateo García y Leonardo Castro tuvieron en sus pies la posibilidad de abrir el marcador, pero la falta de eficacia y la intervención del guardameta rival evitaron que el visitante se fuera en ventaja. Por la banda izquierda, Sebastián Valencia fue el jugador más destacado de Millonarios, siendo constantemente buscado por sus compañeros para desbordar y enviar centros al área.

El error de Elizalde que cambió el partido

El partido dio un giro muy temprano en el segundo tiempo. Un error defensivo terminó marcando el destino del encuentro: Elizalde cometió un penal tras una zancadilla por la espalda sobre Cristian Álvarez. Desde el punto blanco, Yairo Moreno ejecutó el cobro. Diego Novoa alcanzó a rozar el balón, pero no logró desviarlo con suficiente fuerza, y la pelota terminó colándose debajo de su cuerpo.

Después del gol, Jaguares se replegó para defender la ventaja, mientras que Millonarios mantuvo la dinámica del primer tiempo: buscar por las bandas a sus delanteros, que siguieron intentando, pero sin la claridad ni la eficacia necesarias.

En ese contexto, ingresó Julián Angulo para atacar por la banda derecha y cambiar el frente ofensivo del equipo. El extremo entró bien, aportando desborde y manteniendo la posesión, logrando generar algunas aproximaciones.

Las sustituciones aportaron poco

Más adelante, al minuto 72, el técnico volvió a intervenir con modificaciones: salieron Mackalister Silva y Rodrigo Contreras, e ingresaron Sebastián Viveros y Beckham Castro, en un intento por darle piernas; frescas y nuevas soluciones al ataque. Sin embargo, los cambios no surtieron efecto. Con el paso de los minutos, Millonarios fue perdiendo peso ofensivo.

Ni Carlos Darwin Quintero, que entró por Mateo García, ni Brayan Campaz, que reemplazó a Llinás, lograron cambiar el rumbo del partido; las sustituciones no lograron generar apenas opciones en la parte final del encuentro. El equipo se fue diluyendo y terminó consumando una derrota que complica su panorama en la Liga.

Ahora, Millonarios deberá cambiar rápidamente el chip y enfocarse en su debut en la Copa Sudamericana, donde visitará en Chile a O’Higgins, en un reto que llega en un momento de dudas desde lo futbolístico.