Millonarios perdió 3-2 ante Internacional de Bogotá en un partido vibrante y lleno de emociones por la fecha 8 de la Liga BetPlay I-2026. Aunque el conjunto Embajador mostró reacción y buen fútbol en momentos importantes del juego, no le alcanzó para remontarle al equipo de los cóndores que se llevó los tres puntos en Techo y rompió el invicto de los dirigidos por Fabián Bustos.

Lo bueno: intensidad, reacción y goles

La buena señal para Millonarios fue su ataque propositivo desde el arranque del encuentro, generando opciones claras que obligaron a Internacional a defenderse con líneas juntas. Lo más rescatable fue la reacción del equipo. Dos veces estuvo abajo en el marcador y dos veces encontró la forma de empatar. En ese escenario apareció Leonardo Castro, quien asumió la responsabilidad ofensiva y firmó un doblete que mantuvo vivo a Millonarios durante el compromiso.

Castro mostró movilidad, presencia en el área y eficacia. Fue el referente en ataque y el jugador que sostuvo la ilusión azul cuando el partido parecía inclinarse hacia el local. La respuesta anímica del equipo también es un punto alto: no se cayó tras el 1-0 ni tras el 2-1, y compitió en un duelo de ida y vuelta que exigía carácter. Hasta el último minuto buscó el empate.

También hay que destacar el regreso de David Mackalister Silva. El capitán volvió y su influencia se notó de inmediato: pidió la pelota, ordenó los tiempos y fue el principal generador de juego en el mediocampo. Con él en cancha, Millonarios tuvo mayor claridad para salir jugando y encontrar conexiones ofensivas. Su presencia le dio otra dinámica al equipo.

Lo malo: fragilidad defensiva en momentos clave

Millonarios volvió a evidenciar problemas en la contención y en la gestión de los momentos críticos del partido. Cada vez que logró empatar, el equipo no consiguió controlar el ritmo ni enfriar el juego. Internacional encontró espacios y volvió a golpear.

El gran pecado fue no saber administrar el 2-2. En un partido tan abierto, el orden y la concentración eran determinantes, y el equipo no logró sostenerlos hasta el final. En este tipo de encuentros, un detalle define todo, y esta vez fue en contra.

Lo feo: gol al 82′ y golpe al invicto

El 3-2 llegó cuando el empate parecía sellado. Ese gol al final no solo significó la derrota, sino el fin del invicto bajo el nuevo proceso y una derrota en medio de un partido donde el equipo mostró señales positivas.

Perder siempre duele, pero perder después de haber remontado dos veces deja una sensación más pesada. Millonarios jugó bien, tuvo carácter y encontró gol, pero se fue con las manos vacías.

El partido dejó luces importantes. El doblete de Leo Castro, el liderazgo de Mackalister y la reacción del equipo muestran que el proceso con Fabián Bustos tiene argumentos. Pero también dejó advertencias claras sobre los detalles que aún deben corregirse.

Millonarios volverá a mostrar cómo avanza su proceso este jueves a las 7:30 p.m. en El Campín ante Deportivo Pereira, donde tendrá una nueva oportunidad para transformar las buenas sensaciones en puntos que sumen en la tabla.

Fue un partidazo, sí. Pero en la tabla solo cuentan los puntos, y esta vez el espectáculo no alcanzó.