Millonarios volvió a celebrar en El Campín tras casi tres meses de sequía. El equipo venció 1-0 a Águilas Doradas en el debut de Fabián Bustos ante su hinchada. Ante 25.000 espectadores, el técnico argentino ratificó su fama: la estética es negociable, el resultado no.
La «muralla» que Bustos está construyendo en Millonarios
El estratega repitió la fórmula que usó en Cali. Salió con una línea de cinco defensores, priorizando el cero en el arco propio. Sebastián Valencia fue clave por la banda, aprovechando los espacios para proyectarse. Sin embargo, el primer tiempo fue espeso. Las opciones de gol fueron escasas. Carlos Darwin Quintero intentó conectar líneas, pero su imprecisión le impidió trascender. El equipo lució sólido atrás, pero predecible adelante.
Para el complemento, Bustos movió el tablero con una variante audaz. Sacó a Darwin e ingresó a Radamel Falcao García. El esquema mutó a un tridente ofensivo inédito. Falcao fue el eje central, mientras Rodrigo Contreras y Leo Castro actuaron como interiores, retrocediendo para enganchar. Millonarios pasó a un juego más directo y vertical.
La cronología de un penal tenso
El desequilibrio llegó desde el punto blanco. Tras una falta sobre Andrés Llinás en un tiro de esquina, el VAR llamó al árbitro. Mientras se revisaba la jugada, se vivió un partido aparte en el área. Rodrigo Contreras y Mateo García rodearon el punto penal, protegiéndolo de los rivales para evitar que dañaran el césped.
A unos metros, Falcao se mantenía al margen, calentando y concentrado. La tensión aumentó con Iván Arboleda. El exarquero azul provocó a la tribuna pidiendo que gritaran más fuerte. Llinás le recriminó la actitud, encendiendo los ánimos. Finalmente, el ‘Tigre’ tomó el balón. Cobró cruzado a la izquierda. Arboleda adivinó, pero la potencia fue suficiente. Fue el gol número 12 de Falcao con la camiseta embajadora.
Cerrar el partido: la prioridad final de Millonarios
Con la ventaja, Bustos no dudó en replegarse. Retiró a Contreras y Leo Castro para dar paso a Stiven Vega y Julián Angulo. Angulo funcionó como un falso nueve para el contragolpe, mientras Vega armó un trivote en el medio para cerrar espacios.
La última variante táctica fue llamativa. Danovis Banguero ingresó por Llinás, pero no fue a la banda. Jugó como central por izquierda, una posición nueva para él en Millonarios. Esto permitió liberar a Valencia en las contras finales. El equipo terminó defendiendo el 1-0 con uñas y dientes. No sobró fútbol, pero sobró oficio. La era Bustos comienza con 4 puntos de 6 posibles y la defensa invicta.
