Millonarios e Independiente Medellín igualaron 0-0 en la cuarta fecha de la Liga BetPlay I-2026, en un partido atípico que comenzó el domingo en el estadio El Campín, fue suspendido por la intensa lluvia en la capital y se completó el lunes con más frustración que certezas para el equipo azul.
Tras el fuerte aguacero que inundó el campo y obligó a detener el compromiso al minuto 56, ambos clubes terminaron la reanudación sin mover el marcador y siguen sin ganar en el torneo.
Lo bueno: intensidad y reacción temprana
Lo más rescatable del partido fue la actitud con la que Millonarios salió a competir, especialmente considerando el contexto de presión y la reciente llegada de Fabián Bustos como nuevo director técnico. Había que salir a demostrar.
En el primer tramo del partido, el equipo azul mostró iniciativa, manejó la posesión y generó ocasiones frente al arco rival, que no se concretaron por muy poco.
Lo malo: falta de contundencia y decisiones que pesan
A pesar de los esfuerzos, Millonarios no encontró la manera de traducir las llegadas en goles. La continuidad del empate refleja un problema recurrente en la definición que, partido tras partido, condiciona el rendimiento del equipo. El mal estado del campo no ayudó, pero también quedó en evidencia la falta de definición en el último cuarto de cancha para transformar oportunidades en ventaja.
Una de las jugadas más comentadas del encuentro fue la clara ocasión que perdió Radamel Falcao García. El delantero, que ingresó tras la reanudación el día lunes, tuvo un mano a mano debajo del arco tras un centro preciso de Julián Angulo y no pudo definir como se esperaba, desperdiciando lo que pudo ser el gol del triunfo en El Campín.
Lo feo: un empate que no impulsa ni tranquiliza
El empate sin goles dejó una sensación de oportunidad perdida para Millonarios. Ni el tiempo extendido, ni la reanudación del lunes, ni el hecho de jugar en casa lograron romper la paridad en el marcador. La falta de contundencia en ataque y la ausencia de un plan ofensivo claro siguen siendo el principal lunar del conjunto azul, que terminó el juego sin celebrar una sola victoria en el torneo.
Este resultado mantiene a Millonarios en la parte baja de la tabla y profundiza las dudas sobre su capacidad para competir de manera regular en el campeonato. La expectativa por ver al equipo despegar sigue latente, pero los puntos que ya se escaparon pesan fuerte.
Un empate con sabor a poco
El punto conseguido deja a Millonarios con sensaciones mixtas: por un lado, una actuación con momentos de control y propuestas interesantes; por el otro, la incapacidad de capitalizar esas ventajas en el marcador y una expulsión que terminó complicando la búsqueda de un triunfo que no llegó, lo mismo que con Mateo García ante el Pasto.
El equipo azul debe ahora aprovechar la llegada de Fabián Bustos para construir, corregir los errores que persisten y buscar la contundencia que todavía le falta si quiere escalar posiciones y dar pelea en la Liga BetPlay.
