El empate 2-2 en el estadio El Campín dejó muchas sensaciones encontradas para la hinchada Embajadora. El trámite del partido evidenció puntos muy altos en el rendimiento individual, pero también expuso falencias colectivas preocupantes. A continuación, repasamos lo bueno, lo malo y lo feo de esta jornada de la Liga BetPlay.

Lo bueno: El sacrificio, el carrilero y el goleador de Millonarios

El partido de Sebastián Valencia contra su exequipo fue sobresaliente. El carrilero generó muchas jugadas de riesgo llegando hasta el fondo y anotó un golazo tras la asistencia de Viveros del Castillo. Por su parte, el papel de David Mackalister Silva fue digno de aplaudir. Aunque el fútbol no estuvo tan presente en sus pies y lució impreciso por momentos, su entrega física compensó todo. El capitán mostró un sacrificio determinante al perseguir a un atacante por toda la cancha para frenar una contra. Esa acción puntual levantó a los hinchas y provocó los aplausos de todo el estadio.

En la zona ofensiva, la figura indiscutible fue el número 23. Leonardo Castro fue el mejor hombre en ataque y logró anotar como todo un cazador en el área. Su presencia salvó los muebles en una noche donde Beckham Castro y Rodrigo Contreras no estuvieron en su mejor nivel.

Lo malo: Los errores calcados y la tabla de posiciones

La defensa azul volvió a mostrar grietas preocupantes en el juego aéreo. El equipo recibió dos goles exactamente iguales que expusieron la fragilidad de la zaga. Ambas jugadas partieron de un centro por la banda derecha que superó de forma sencilla a Edgar Elizalde y Andrés Llinás. Aunque los remates fueron certeros, Diego Novoa quedó manchado pues queda la sensación  de que pudo hacer mucho más al intentar cortar el centro en el primer gol o al menos lanzarse en el segundo.

El resultado también es un golpe duro en la clasificación general. Millonarios desperdició una oportunidad de oro para escalar hacia la parte alta de la tabla. Las derrotas recientes de Internacional de Bogotá y América de Cali dejaban el escenario perfecto para acomodarse mejor. El equipo se mantiene sexto, pero al menos descansa dentro del grupo de los ocho a falta de cinco partidos para el final.

Lo feo: Las provocaciones y el final caliente entre Millonarios y Fortaleza

El cierre del compromiso se manchó por actitudes antideportivas. El final del partido estuvo marcado por las provocaciones de los suplentes de Fortaleza hacia la tribuna. Todo comenzó tras una falta sobre Rodrigo Contreras en los minutos de adición. Los ánimos se caldearon rápidamente en el césped.

Varios jugadores de Fortaleza buscaron directamente la pelea con el delantero argentino, quien simplemente les respondió con risas irónicas. La tensión se trasladó a las zonas técnicas. La situación se salió de control cuando varios suplentes visitantes se metieron con la hinchada azul e incluso uno de ellos hizo el gesto de la «gallinita». Estas acciones empañaron el espectáculo y generaron un cierre lleno de empujones y reclamos.