Millonarios inició la temporada de Liga tropezando. En el debut, el equipo Embajador cayó 2-1 frente a Bucaramanga en el estadio Américo Montanini, un resultado que reaviva las dudas sobre el proceso de Hernán Torres. Tras el partido, el entrenador compareció en rueda de prensa en un ambiente de inconformidad, marcado por explicaciones tácticas y un evidente malestar por el resultado.
El técnico explicó que el equipo compitió, inició ganando, pero que el primer gol en contra cambió por completo el rumbo del plan inicial. Según dijo, “cuando uno pierde nunca la sensación es buena y más en Millonarios, que tiene que ganar todo lo que juegue”, señalando que el equipo se mantuvo ordenado y tranquilo hasta el gol al ángulo”, una acción que terminó por romper el equilibrio del partido.
La reacción tras el primer golpe fue insuficiente y el segundo tanto del conjunto local llegó en un momento crítico. Torres reconoció que ese gol afectó directamente el ánimo del equipo, afirmando que “el segundo gol llegó muy rápido y ahí se nos bajó el ímpetu que teníamos”. Explicó que los cambios intentaron modificar el desarrollo del juego, pero terminó aceptando que solo se generaron “un par de opciones”, sin la claridad necesaria para revertir el marcador.
Torres responde con firmeza y tensión
Desde lo táctico, el DT explicó la salida de Ureña y la modificación del esquema, una decisión que no logró el efecto esperado. Torres argumentó que el volante estaba cansado y que Bucaramanga estaba controlado hasta ese momento, cuando el encuentro estaba nuevamente igualado, por lo que decidió arriesgar, “al ir perdiendo tenía que sacar un volante y me decidí por Victoria para buscar el empate con un 4-4-1-1”. Sin embargo, el ajuste no se tradujo en mayor profundidad ofensiva.
De este cambio se produjo el momento más tenso de la rueda de prensa al ser consultado por la presencia de Dewar en la plantilla, una situación que generó incomodidad en el entrenador. Torres aclaró que el jugador sí estuvo en la pretemporada y que su ausencia en los amistosos de preparación se debió a un inconveniente, “no viajó porque tuvo un problema por el que no pudo salir del país” respondió molesto.
En cuanto al rendimiento de los porteros, cuestionados por los recientes resultados en partidos oficiales, el entrenador optó por una postura defensiva. Admitió que “hoy hubo una falla”, pero pidió mesura en las críticas, recordando que “cuando jugamos en Argentina ambos lo hicieron bien, taparon penal”.
lecturas opuestas del planteamiento
Finalmente, Torres explicó que el plan incluía mayor proyección por las bandas, una idea que no se ejecutó correctamente. “Sarabia y Banguero tenían la orden de atacar”, señaló, aunque reconoció que el equipo “perdió la pelota muy fácil en muchas partes del partido”, un problema recurrente que terminó condicionando el desempeño colectivo.
El propio Danovis Banguero ofreció una interpretación más conservadora al ser consultado por la participación ofensiva de los laterales. “El apoyo hacia adelante es una opción, no es una obligación. La obligación mía es defender primero”, afirmó el defensor, una respuesta que contrasta con el planteamiento expuesto por el cuerpo técnico y refuerza la sensación de un equipo sin una idea clara y unificada en su ejecución ofensiva.
Millonarios regresa de Bucaramanga con más preguntas que respuestas, en un inicio de semestre donde el discurso del entrenador empieza a chocar con el rendimiento del equipo en la cancha. Sigue Junior en casa.
