Luego de la derrota en Techo 3-2 ante Internacional de Bogotá, Fabián Bustos llegó a rueda de prensa dispuesto a defender el juego de su equipo, en su primera derrota como director técnico de Millonarios. El argentino se mostró decepcionado por un partido en el que consideró que debió quedarse con algo.
Fabián Bustos consideró que el encuentro fue equilibrado, especialmente en el primer tiempo, donde vio a su equipo con más aproximaciones que el rival. En el complemento sintió que Millonarios salió mejor, aunque prefirió ser prudente antes de calificar si el resultado fue justo o no, asegurando que necesita revisar nuevamente el partido.
Insistió en que, para él, el equipo no merecía irse sin puntos. Reconoció que recibir tres goles obliga a seguir corrigiendo, pero sostuvo que siempre estuvieron en desventaja y que eso condiciona el desarrollo emocional y táctico del juego. Aun así, dejó claro que la autocrítica es necesaria.
En su balance general, reiteró que le parece injusto no haber sumado, «no merecíamos irnos sin algo. Después hay un montón de situaciones que pasaron que las vamos a analizar y corregir. Siento que tendríamos que habernos puesto en ventaja nosotros, siempre fuimos atrás en el marcador y es complicado», mencionó Bustos.
El arbitraje en la mira
Bustos fue más directo al referirse a las acciones arbitrales, «yo ya vi las jugadas en el partido y ahora en el camerino. Cuando un central se tira dentro del área es imposible que no toque al rival, uso desmedido de la fuerza. Creo que es un penal claro que no sé porqué lo volvió atrás.» Señaló sobre la jugada más polémica del encuentro.
También mencionó una acción posterior sobre Leonardo Castro, en la que consideró que hubo sujeción de camiseta cuando el delantero ya había ganado la posición. Para el entrenador, esas dos decisiones pudieron modificar el rumbo del partido.
Sobre su ingreso al campo tras el pitazo final, Bustos explicó, «fui a tratar de sacar a los chicos. Ya terminó, no podemos mirar atrás». El entrenador dejó claro que entendía cómo se sentían sus jugadores en medio de la frustración y que su única intención fue retirarlos del lugar. Además, subrayó que no buscó confrontación alguna con el juez, «sabía cómo se sentían y me enfoqué en sacar a mis jugadores, no le dije nada al árbitro».
«Yo quiero ganarlo. ¿Vos?»
Sobre la apuesta ofensiva tras el 2-2, Bustos no esquivó la discusión y defendió fielmente su postura, «yo quiero ganarlo. ¿Vos? Justo hacemos el 2-2 y vienen los cambios, pusimos dos carrileros ofensivos». El técnico explicó que la intención era ir por los tres puntos y recordó que antes del 3-2 tuvieron una ocasión clara, «lo terminamos perdiendo por una jugada, pero tuvimos nosotros primero una en un cabezazo de Angulo».
Sin embargo, también asumió responsabilidad en la acción definitiva, «esa ambición por querer ganarlo a lo mejor se nos escapa. Si se hubiera cobrado alguno de esos dos penales, a lo mejor no lo hubiéramos perdido, pero no es excusa, defendimos mal», reconociendo que el equipo quedó expuesto en el tramo final.
La derrota 3-2 ante Internacional deja a Millonarios en una posición incómoda en su futuro inmediato, pero también con señales de crecimiento bajo la conducción de Fabián Bustos. El Embajador mostró intenciones de juego y espíritu competitivo. Ahora, más que lamentarse, el técnico deberá aprender de los errores, pulir detalles defensivos y seguir construyendo un proyecto que, a pesar de los tropiezos, empieza a mostrar identidad.
