Millonarios volvió a sonreír, goleó, ganó y gustó en el estadio Nemesio Camacho El Campín. Los hinchas Embajadores por fin vieron el juego dominador que exigían desde hace mucho tiempo. El equipo de Fabián Bustos aplastó a Deportivo Pereira y recuperó la memoria futbolística del buen juego.
El mejor primer tiempo en muchos años
Las diferencias en el campo fueron claras desde el pitazo inicial. Millonarios salió a buscar la posesión del balón y adelantó a sus carrileros para atacar. Pereira apostó por un bloque bajo, buscando darle pausa al juego a través de su portero Jimmy Gómez. La resistencia del equipo visitante se derrumbó a los siete minutos de juego. Sebastián Valencia abrió el marcador con un golazo de tiro libre a perfil cambiado que se coló en el ángulo izquierdo del arco sur.
La desventaja obligó al Pereira a cambiar su plan y buscar el empate de contragolpe. Esto generó enormes espacios que el mediocampo azul supo explotar. El segundo tanto fue una espectacular jugada colectiva orquestada por Mackalister Silva, Rodrigo Ureña y Mateo García. Mackalister centró para Carlos Sarabia, quien asistió a Mateo García en el área. Rodeado por tres rivales, García se volteó y definió entre las piernas de Gómez.
El cierre de la primera mitad fue un vendaval. Al minuto 43, una genialidad de Mackalister terminó en una asistencia englobada para Beckham Castro. El extremo sirvió el «pase de la muerte» para que Leonardo Castro definiera a placer. Tan solo un minuto después, otra desconcentración defensiva del Pereira sentenció el cuarto gol. Un resbalón de Sebastián Urrea dejó solo a Beckham, quien asistió a Sarabia para que, tras un mal control inicial, pisara la pelota y definiera con tranquilidad.
Genialidades y despistes en la segunda mitad
Para el complemento, el Pereira subió sus líneas e intentó presionar la salida azul. Millonarios perdió un poco la tenencia y el rival se acercó sin generar peligro real. Desde el banquillo técnico, Fabián Bustos exigió intensidad constante y regañó al equipo tras un remate desviado de Jhon Largacha. La respuesta en la cancha fue el quinto gol. Mackalister, amo y señor del mediocampo, filtró un pase perfecto para Beckham Castro. El movimiento de arrastre de Leo Castro le abrió toda la cancha. Beckham cortó hacia el centro desde fuera del área y clavó un golazo al palo contrario, recordando las mejores épocas de Arjen Robben.
Con el partido liquidado, los viejos fantasmas defensivos aparecieron en la pelota quieta. En un tiro de esquina, Sergio Mosquera cometió un penal insólito al golpear el balón con la mano. Marco Pérez convirtió el descuento y generó una pequeña trifulca con Beckham Castro que no pasó a mayores.
En los minutos finales, la falta de definición evitó un marcador histórico. Darwin Quintero y Jorge Cabezas Hurtado fallaron opciones claras frente al arco tras un desborde de Julián Angulo. El juego cerró con polémica tras una jugada de Stiven Vega donde el árbitro Carlos Betancur dejó seguir las acciones luego de una rápida revisión del VAR.
Con la mira puesta en Medellín
Esta contundente victoria representa un tanque de oxígeno vital para la plantilla. Millonarios logró recuperar una diferencia de gol positiva, un factor clave tras el mal inicio de temporada. Pero, sobre todo, el equipo recuperó la confianza y llega con el pecho inflado al reto más importante del semestre: el duelo de eliminación directa contra Atlético Nacional en Medellín para clasificar a fase de grupos de la Sudamericana,.
