Millonarios no merece volver a vivir lo que fue el 2025. El club más grande de Colombia, el que más historia, hinchas y arraigo tiene, terminó el año pasado sin títulos, sin cuadrangulares y con una sensación de frustración que pocos equipos con esa inversión y expectativas pueden permitirse. Los resultados hablan por sí solos: un semestre que osciló entre irregularidad y promesas incumplidas y sin la consistencia que exige un gigante del fútbol colombiano.
Estas son algunas acciones que Millonarios está obligado a asumir para dejar atrás el desastre que representó el 2025 y empezar a recomponer la relación con una hinchada cansada de las excusas, pero que sigue esperando que su equipo vuelva a comportarse como lo que es: un club grande, protagonista y candidato real al título.
¿Qué debe hacer Millonarios en este 2026?
1. El regreso de Falcao: ilusión y gol
La gran noticia para el inicio de 2026 es el retorno de Radamel Falcao García a Millonarios. El ‘Tigre’ vuelve a vestir de azul con el objetivo de pelear por la estrella que ya le ha sido esquiva en dos semestres. Un regreso simbólico y emocional que enciende a la afición. Su historia, su liderazgo y su capacidad de definir partidos, aunque ya en una etapa avanzada de su carrera, son valiosos para un grupo que necesita referencias claras en momentos calientes.
No es un regreso cualquiera: Falcao ya marcó 11 goles en su último paso con la camiseta azul, aunque estuvo limitado por lesiones, y ante ese contexto el proyecto no puede depender únicamente de su aporte futbolístico; si no de lo que representa en el vestuario y en la mentalidad colectiva.
2. La estrella 17
Millonarios no puede permitirse más excusas: debe volver a competir de tú a tú con sus principales rivales de los últimos años, Atlético Nacional, Junior y Santa Fe. En 2025 los enfrentamientos no dejaron la sensación de poderío que los hinchas esperaban y eso recalca que, más allá de nombres, lo que importa es arquitectura de equipo. El objetivo mínimo es disputar las finales de Liga. No aspirar a eso sería conformarse con menos de lo que este plantel, dirigido y armado correctamente puede dar.
3. Contratar un arquero de jerarquía ya
Si bien la plantilla ha tomado forma con refuerzos interesantes y Falcao como bandera, el puesto bajo los tres palos sigue siendo un talón de Aquiles. El arquero Guillermo de Amores, fichado con expectativas por su trayectoria, pasó gran parte del semestre pasado lesionado o con actuaciones que no terminaron de convencer, dejando al equipo expuesto en momentos clave.
Esto no es un comentario menor: equipos grandes necesitan estabilidad defensiva para pelear campeonatos, y eso empieza por un arquero seguro, con liderazgo y capacidad de sostener juegos cerrados. Que Millonarios aún no haya reforzado ese puesto con contundencia es una falla que debe corregirse con prioridad.
4. Mentalidad de grande: jugar, no especular
La hinchada de Millonarios está cansada de ver equipos tibios, que a veces compiten bien pero no sostienen niveles altos cuando hay presión. La plantilla tiene figuras de calidad: volantes creativos, delanteros con gol y liderazgo veterano. Pero falta construir una personalidad de equipo grande: saber cuándo acelerar, cuándo presionar y cómo cerrar partidos importantes. Hernán Torres debe inculcar una mentalidad ganadora que vaya más allá de nombres y pase por convicción colectiva.
5. Protagonismo internacional
Un semestre bueno no es solo hacer tablas o clasificar a cuadrangulares. Para Millonarios el objetivo debe ser disputar la final de la Liga, ganar el título y pelear en el plano internacional, peleando la Copa Sudamericana, que comienza con ganarle a Nacional en Medellín. Cualquier discurso menor, luchar por entrar entre los ocho, es quedarse corto para lo que representa este club.
El regreso de Falcao y los refuerzos armados no deben ser gestos aislados ni campañas de marketing: deben traducirse en títulos, finales y protagonismo internacional. La afición azul merece volver a casa después de ir a El Campín con la satisfacción de un partido ganado y la ilusión intacta de poner otra estrella en el escudo.
