Dicen que los clásicos no se juegan, sino que se ganan. Muchas veces se espera que estos partidos sean trabados, físicos y poco amigables para el ojo del espectador. Afortunadamente, para los miles de hinchas que llegaron al estadio Nemesio Camacho El Campín, la historia fue completamente diferente.

El equipo de Fabián Bustos demostró que lo de Medellín por Sudamericana no fue casualidady volvió a golear a su clásico rival. En menos de un mes, Millonarios le anotó seis goles a Atlético Nacional.

Jerarquía extranjera en Millonarios y el desespero rival

La llegada de los refuerzos cayó como un bálsamo en el esquema azul. La presencia de Rodrigo Ureña y Rodrigo Contreras le inyectó al equipo la dosis de jerarquía y picardía que tanta falta hacía. El chileno no solo aportó fútbol y orden en el mediocampo, sino esa «maldad» táctica necesaria. Desde el inicio, tras un gol anulado a Leo Castro, el volante provocó una confrontación que terminó con tarjetas amarillas para William Tesillo y Andrés Román.

El partido tuvo un giro dramático muy temprano. Una aproximación de Nacional terminó golpeando en el brazo de Jorge Arias. El VAR llamó al árbitro central y se decretó el penal a favor de la visita. Sin embargo, la historia le sonrió al local. Alfredo Morelos mandó el cobro por encima del larguero y extendió su mala racha de nueve partidos sin marcarle a Millonarios. Ese envión anímico para el local se materializó al minuto 14, a pocos segundos después del fallo del penal. Diego Novoa realizó un saque largo que encontró a Sebastián Viveros del Castillo. El volante controló, distribuyó y pisó el área para enviar un centro preciso. Allí apareció Rodrigo Contreras, quien se lanzó de ‘palomita’ para anotar el primer gol de la noche.

El show de Contreras y las rojas en Nacional

El argentino se convirtió en la pesadilla absoluta de la defensa paisa. Al minuto 33, Contreras aprovechó un balón largo y protegió la posición. Tesillo lo golpeó por detrás sin opción de disputar la pelota y vio la tarjeta roja por doble amarilla. Nacional se quedó con diez hombres muy temprano.

Para el segundo tiempo, el técnico Diego Arias intentó reaccionar sacando a Andrés Sarmiento por Dairon Asprilla, pero ningún cambio táctico soporta el quedar con nueve jugadores. Al minuto 49, Contreras volvió a mostrar su picardía e increpó a Jorman Campuzano. El mediocampista verdolaga cayó en la provocación, intentó agredirlo con la cabeza y se fue expulsado. Al final del encuentro Rodrigo Contreras no solo anotó el gol, sino que también sacó de casillas a sus rivales y provocó las expulsiones de Tesillo y Campuzano.

El ‘Olé’, los goles y la fiesta azul

Con nueve jugadores, Nacional abandonó cualquier plan de ataque y se dedicó a evitar una humillación. Harlen Castillo terminó quemando tiempo mientras que Millonarios se adueñó de la posesión y empezó a mover la pelota de lado a lado con calma. Justo así se dio un centro perfecto de Sebastián Valencia, donde Mateo García emuló el primer tanto, se lanzó de ‘palomita’ y marcó el 2-0 parcial.

Fabián Bustos refrescó al equipo. Sacó a Sarabia, Valencia y a un amonestado Mateo García. Ingresaron Beckham Castro, Danovis Banguero y Stiven Vega para mantener el volumen ofensivo. La cereza del pastel llegó a los pies del goleador. Darwin Quintero, quien había ingresado minutos antes, le dejó un pase certero para un  remate rastrero de Leonardo Castro desde fuera del área que selló el 3-0 definitivo, desatando el ‘olé’ en las tribunas.

La hinchada celebró a rabiar una victoria con un sabor especial. Ahora el plantel se prepara para visitar a Once Caldas con la moral en alto antes del sorteo de la Copa Sudamericana de este jueves.