Millonarios volvió a demostrar que los partidos de cuadrangulares se juegan hasta el último minuto. Las Embajadoras derrotaron 0-1 a Atlético Nacional en el Atanasio Girardot, por la segunda fecha del Grupo A, y consiguieron una victoria histórica: fue la primera vez que el equipo logró imponerse ante las verdolagas.

En una plaza que históricamente no había sido favorable para Millonarios en la Liga Femenina, el equipo dirigido por Angie Vega mantuvo la concentración durante los 90 minutos y terminó encontrando el premio cuando el partido parecía condenado al empate. Liana Salazar, con toda su experiencia, apareció al minuto 88 para convertir un golazo de tiro libre y darle tres puntos de enorme valor a las Embajadoras. El partido ratificó que es candidato a título y por qué puede ser el mejor equipo femenino que ha tenido Millonarios.

Un cerrado primer tiempo

El encuentro comenzó con dos equipos conscientes de lo que estaba en juego. Nacional llegaba obligado a sumar después de perder en la primera fecha ante Internacional de Palmira, mientras Millonarios buscaba darle continuidad al empate conseguido frente a Internacional de Bogotá.

La primera mitad fue cerrada, de mucha disputa y con pocas situaciones claras frente a los arcos. Millonarios tuvo buena parte del control territorial y trató de encontrar caminos hacia el arco local, aunque le costó transformar esa iniciativa en ocasiones concretas de gol.

Al minuto 14 llegó una de las opciones más claras de las embajadoras. Diana Celis recibió por el sector derecho y envió un centro al área que encontró a Kelly Restrepo en una posición inmejorable frente al arco. La atacante azul no consiguió definir y desperdició una oportunidad que pudo significar la ventaja para Millonarios.

Con el paso de los minutos, Nacional intentó responder y encontró en los centros desde los costados al área una de sus principales armas para acercarse al arco de Saray Rodríguez, que no se dejó vencer. Las locales buscaron constantemente incomodar a la guardameta azul y aprovechar la presencia de sus atacantes en el área, aunque Millonarios respondió con orden y concentración para mantener el cero.

Mantener el cero y rematar al final

El segundo tiempo de Millonarios fue una muestra de inteligencia. El partido se disputaba bajo un clima muy cálido en Medellín, una condición que hacía todavía más importante administrar los esfuerzos y entender cuándo acelerar y cuándo guardar energía. Angie Vega leyó ese escenario y no permitió que su equipo se desesperara en la búsqueda de la victoria.

Las embajadoras manejaron el resultado desde el orden. Millonarios no necesitó lanzarse constantemente al ataque ni asumir riesgos innecesarios; esperó los momentos adecuados para aprovechar las pérdidas de posesión de Nacional y, a partir de allí, buscar rápidamente a sus delanteras. También encontró en las jugadas de pelota quieta una vía para acercarse al arco local y generar peligro.

Ya en el ocaso del partido apareció Liana Salazar. Al minuto 88 tomó la responsabilidad en un tiro libre desde el costado y sorprendió a Stefany Castaño con una ejecución que viajó hasta el segundo poste. El balón se fue cerrando hacia la esquina más lejana de la portería y la guardameta de Nacional no pudo hacer nada para evitar el gol.

Fue un verdadero golpe de autoridad de Salazar, que encontró con precisión el único espacio que necesitaba para romper un partido cerrado y poner a Millonarios por delante cuando quedaban apenas unos minutos para el final.

Lo que se viene para Millonarios

La victoria le permitió escalar a la segunda posición del cuadrangular, cuando todavía queda una fecha para cerrar la primera vuelta, precisamente ante Internacional de Palmira.

Las embajadoras consiguieron imponerse ante la que llegaba como favorita del grupo y ratificaron el gran momento que atraviesan. Después del empate 2-2 ante Internacional de Bogotá en El Campín, el equipo de Angie Vega respondió con una presentación inteligente, ordenada y, sobre todo, efectiva para conseguir un resultado de enorme valor en una plaza históricamente complicada.

Ahora, las embajadoras miran hacia adelante con cuatro puntos y la ilusión intacta de seguir peleando por un lugar en la siguiente ronda.