Millonarios dio un golpe de autoridad histórico en el Atanasio Girardot. El equipo Embajador venció 1-3 a Atlético Nacional y lo eliminó de la Copa Sudamericana. El encuentro ya se perfila como uno de los mejores del año, a pesar de que apenas estamos en marzo. Millonarios demostró jerarquía, ambición y un gran orden táctico para superar a una plantilla que lo dobla en valor de mercado.
Rodrigo Contreras, el gran villano para Nacional
El inicio del partido mostró las intenciones de ambos equipos. Nacional intentó adueñarse del balón, mientras que Millonarios apostó por pases directos a sus atacantes para generar peligro al contragolpe. Sin embargo, fue una genialidad de otro partido la que rompió el cero en el marcador. Rodrigo Contreras recuperó un balón tras una pérdida de Alfredo Morelos y un choque con William Tesillo. El delantero argentino vio fuera a David Ospina y desenfundó un remate desde atrás de la mitad de la cancha que terminó en el fondo de la red. Fue un tanto espectacular que fácilmente podría competir por el premio Puskas de la FIFA.
La alegría visitante duró muy poco. Apenas ocho minutos después, Jorman Campuzano filtró un pase a la espalda de Jorge Arias y Sebastián Valencia. Nicolás Rodríguez controló el balón y remató de primera para vencer a Diego Novoa con mucha potencia. El partido parecía irse al descanso con un empate, pero los carrileros de Fabián Bustos volvieron a ser determinantes. Rodrigo Contreras se anticipó a Simón García en el área y recibió una fuerte patada cuando el defensor intentó rechazar. Leonardo Castro asumió la responsabilidad y con un cobro potente decretó el 2-1 antes del medio tiempo.
La solidez de Millonarios y la estocada final
Para el complemento, Nacional sumó a ‘Chicho’ Arango buscando desesperadamente el empate. A pesar de la presión local, Millonarios se mantuvo firme y Diego Novoa ganó un duelo vital en un mano a mano frente a Morelos. Nacional empezó a perder el control y la tensión se hizo evidente en el Cooling Break, donde los jugadores locales parecieron ignorar las indicaciones de su propio cuerpo técnico.
Al minuto 75, un rechazo de Sergio Mosquera se convirtió en una asistencia perfecta para sentenciar la serie. Rodrigo Contreras inició una carrera imparable, aguantó la marca de Campuzano y Simón García, y sacó un derechazo letal que dejó inmóvil a David Ospina. La celebración generó un fuerte cruce de palabras entre el goleador y el portero antioqueño, lo que derivó en el cambio de Contreras por Beckham Castro. Edgar Elizalde también ingresó para relevar a un amonestado Andrés Llinás y cerrar el partido.
Efectividad pura y cupo en el bombo dos
Los números del partido reflejaron la inteligencia táctica del visitante, en un clima hostil donde el camarógrafo de Millonario fue atacado por la hinchada local. La efectividad azul fue absoluta, pues con solo cuatro remates al arco lograron anotar tres goles. Ahora Millonarios estará en el bombo dos del sorteo de la Sudamericana, donde podría cruzarse con gigantes continentales como River Plate o Santos. Esta victoria consolida el proceso de Fabián Bustos y posiciona a Rodrigo Contreras como el mejor refuerzo del fútbol colombiano en la actualidad.
