Millonarios y Atlético Nacional vuelven a enfrentarse en la Copa Sudamericana, esta vez por un lugar en la Fase de Grupos del torneo. Este miércoles 4 de marzo, desde las 7:30 p.m., el clásico colombiano se jugará en un solo partido en el Atanasio Girardot, con arbitraje brasileño. El ganador avanzará, mientras que el perdedor se despedirá definitivamente de sus aspiraciones internacionales.

Esta ronda preliminar se juega bajo el formato de partido único, una dinámica que eleva la tensión al máximo: no hay ida y vuelta, no hay revancha.

Millonarios llega con impulso y con Falcao

El equipo de Fabián Bustos aterriza en Medellín en su mejor momento del semestre. La goleada 5-1 sobre Pereira no solo trajo de vuelta la confianza, sino que mostró una idea más clara, intensidad, movilidad y contundencia. Hubo descanso, hubo tiempo de trabajo y, sobre todo, hubo señales de que las piezas empiezan a encajar.

Además, Radamel Falcao García viajó a Medellín. Su sola presencia eleva la expectativa. Experiencia, liderazgo y olfato en noches grandes. Si está en condiciones, puede ser el golpe anímico que necesita Millonarios en una cancha compleja.

En ataque también estará Rodrigo Contreras, alternativa de peso para un frente ofensivo que vive un buen momento. Leonardo Castro llega encendido, con goles y confianza alta. Beckham Castro viene de uno de sus partidos más completos y parece consolidarse. Y desde el regreso de David Mackalister Silva, el mediocampo azul recuperó orden, pausa y liderazgo.

Millonarios todavía está en construcción bajo las órdenes Bustos, pero empieza a mostrar una identidad más reconocible. Y este partido puede ser el punto de quiebre.

Nacional y el peso del Atanasio Girardot

Del otro lado, Nacional juega en casa, con su gente y con un proceso consolidado en el último año. Sin embargo, llega golpeado tras caer ante Tolima y con menos días de descanso. Adicional, no podrá contar con Edwin Cardona por suspensión, una baja sensible en la generación de juego y en el liderazgo ofensivo.

El contexto de tabla en la Liga también muestra diferencias: Nacional es quinto en el campeonato, mientras que Millonarios aparece en la casilla 11. Pero este tipo de partidos no se juegan con la tabla. Se juegan con carácter.

90 minutos para cambiar el año

El Atanasio Girardot pesa. Medellín pesa. Nacional como local pesa. Pero Millonarios llega con impulso, goles, descanso y con jugadores consolidándose.

Para el Embajador, hay algo más que un cupo en juego: está la oportunidad de empezar a saldar su deuda internacional y escribir una historia distinta en el continente. Es un solo partido, sin revancha.

El clásico más grande del país vuelve a ser internacional. Y esta vez, se juega todo el 2026.

Un árbitro mundialista para una noche grande

La CONMEBOL designó al brasileño Wilton Sampaio como árbitro central del compromiso. Mundialista en Catar 2022 y con amplia experiencia en torneos continentales, será el encargado de impartir justicia en un duelo que promete intensidad, tensión y mucha fricción.