Minoría Azul

Minoría Azul

La asamblea de accionistas de Millonarios del 2017 terminó sin ninguna sorpresa. Se aprobó una capitalización sobre créditos realizados por el Grupo Amber en los últimos años; se negaron de manera sistemática las proposiciones de los socios minoritarios y Gustavo Serpa logró con su convocatoria lo que quería: la menor participación de los accionistas desde la fundación de la sociedad Azul y Blanco.

No quiero detenerme en explicar las desventajas (muchas) y ventajas (pocas) del modelo de negocios del señor Serpa y el Grupo Amber. Sobre eso, en esta página y en el programa radial, he presentado mis opiniones sobre el tema. Por el contrario, quiero detenerme en una anécdota de la asamblea que creo debe ser asumida con profunda autocrítica por parte de nosotros, los socios minoritarios de Millos.

En medio de varios reclamos por la acostumbrada falta de atención con la que la junta directiva le da trámite a nuestra peticiones, el señor Serpa dijo que él no sabía donde estábamos nosotros y cuál era el peso de nuestra posición accionaria en el capital social del club. A pesar de su característica arrogancia, en este punto Gustavo Serpa tiene razón. La falta de organización electoral por parte de los hinchas de Millos es una razón de peso que explica nuestra falta de representación eficaz en los órganos de dirección de la institución.

Por eso quiero, como se dice de manera coloquial, recoger el guante que nos dejó el señor Serpa y proponer una ruta de acción teniendo en cuenta que, exactamente en un año, la junta directiva de Millonarios deberá ser renovada por el cumplimiento del periodo de la actual. En los próximos meses en este espacio profundizaré en cada uno de estos pasos, pero por ahora quiero presentar mi bosquejo de lo que considero debe ser una estrategia en el mediano y largo plazo para tener un representante de la institución.

Así, un primer paso es el de presentar una lista de candidatos a ser los representantes de los minoritarios, en las elecciones de junta directiva del año 2018. En mi opinión, los candidatos deben cumplir, por lo menos con los siguientes requisitos para garantizar su idoneidad e independencia: ser personas jóvenes, con un desarrollo profesional y académico probado y sin ninguna vinculación a una barra del club.

El segundo paso debe ser desarrollar un censo de los socios minoritarios. Esto es un proceso que requiere una organización básica de información pero que no es imposible, ya que los datos sobre la participación de cada uno de nosotros, por obligación legal, se encuentra detallada y registrada por Azul y Blanco en el Depósito Centralizado de Valores, una institución que guarda la memoria accionaria de las sociedades anónimas como Millos.

El tercer paso, y el que más retos presenta, es el asociado a una buena disciplina accionaria. Esto implica, desde otorgar un poder a una sola persona para que actué como apoderada de todos los socios minoritarios en la Asamblea, hasta ayudar a la divulgación y organización de la plataforma de accionistas. Como un buen volante de marca, los socios minoritarios debemos controlar los tiempos, distribuir tareas y liderar desde atrás.

Esta es la hoja de ruta que propongo. La pelota está en nuestra área, recuerden que nunca se puede manchar.

Cambio de frente: quiero desde ya aclarar algo que me parece importante. Por razones personales y profesionales no presentaré mi nombre como candidato en la eventual plancha de candidatos. Sin embargo, mi compromiso desde este espacio será la de asumir un rol de organización y gestión.

Santiago Pardo Rodríguez

@SantiagoPardoR