Cede la sede

Cede la sede

El 2017 empezaba con una aparente buena noticia para los hinchas de Millos. Después de ser un equipo nómada, que se paseaba por Bogotá y sus alrededores para entrenar, las directivas del club anunciaron que el equipo profesional contaba con una sede propia.

Sin embargo, y solo hasta después de ejercer el derecho de inspección, los socios minoritarios del club y la hinchada en general nos dimos cuenta que sede hay, pero que no es tan propia como la junta directiva del equipo nos lo quiso hacer ver. La historia del lugar de entrenamiento del equipo se remonta a hace aproximadamente tres años, cuando Amber Capital adquirió unos terrenos en el norte de Bogotá con el fin de desarrollar un proyecto inmobiliario.

La idea era que parte de ese bien inmueble fuera utilizado para construir una sede para Millonarios bajo la figura de un leasing entre Azul y Blanco y el principal accionista de la institución. Incluso, el señor Gustavo Serpa, en una de sus usuales y rimbombantes declaraciones, anunció en la Asamblea de Socios del 2016 que se establecieron contactos con unos inversionistas chinos para construir allí también un estadio.

Sin embargo, los líos jurídicos y políticos alrededor del Plan de Ordenamiento Zonal Norte obligaron a que los directivos pensaran en un plan alternativo. Lo anterior, debido a que la falta de una regulación clara sobre los usos permitidos del suelo en la zona aumentaba los riesgos de construir allí la sede. Por esta razón, durante el año 2016 la junta directiva optó por buscar un nuevo lugar para concretar el tan anhelado y necesario sueño de conseguir un lugar fijo de entrenamiento.

Así es como a principios del año pasado, la junta decidió que la nueva sede se construirá en unos terrenos propiedad de la empresa Xcoli, dedicada a organizar torneos de fútbol aficionados en la ciudad. Sin embargo, y lo que no quisieron explicar, fue que el club optó por firmar un contrato de arrendamiento con dicha entidad y construir estructuras modulares que luego podrían ser transportadas al lugar definitivo de entrenamiento del club en los terrenos adquiridos por Amber.

Así las cosas, la sede de Millos, aunque es un lugar de uso exclusivo del equipo profesional y algunos equipos del fútbol base (lo que es una buena noticia sin duda), no es propiedad de Azul y Blanco.  Por lo anterior, surgen varias dudas, ¿existe un contrato suscrito entre Azul y Blanco y Amber por los terrenos donde se iba a levantar originalmente la sede? ¿Qué pasa si el Plan Zonal del Norte no se expide antes de que el contrato de arrendamiento con Xcoli termine? ¿Por qué no ser claros desde un principio con la hinchada y los socios minoritarios? Hasta en las buenas noticias la confusión parece ser la regla en nuestro equipo.

Minuto de reposición: Ante la propuesta que se presentó en la Asamblea de este año, en el sentido de que la sede de entrenamiento llevara el nombre de nuestro fundador, el señor Serpa se comprometió a que la misma sería denominada de esa manera, pero una vez se ubicara en los terrenos definitivos. Además, con su estilo grandilocuente, anunció que se levantaría un busto en honor a Don Alfonso. ¿El monumento lo harán los mismos inversionistas chinos que iban a construir el estadio de Millos?

Santiago Pardo

@SantiagoPardoR