Millonarios, el gol y las ilusiones

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por Alejandro Pino Calad                                                                                                                                                                                         Director Publimetro Colombia.

Nunca volví a ver un equipo colombiano que atacara tanto y tan bien. Ese Millonarios, subcampeón del 94 y eliminado de Libertadores por Nacional en los cuartos de final de 1995, era una especie de fuerza de la naturaleza que hizo 83 goles en 46 partidos de la liga en 1994, 13 más que el buen América de Umaña que hizo 70 y 18 más que el campeón verdolaga que hizo 65.

En la Libertadores 95 llegó a cuartos y se fue con 16 goles anotados, uno menos que su verdugo que fue subcampeón de América y claro, cómo no si tenía adelante a Freddy León, ‘El Pony’ Maturana, ‘El Piripi’ Osma y, por encima de todos ellos y en sus últimos años de gloria, al inmarcesible Arnoldo Iguarán.

Pero no se trataba sólo de delanteros; Carlos Rendón generaba juego y definía partidos con sus tiros libres con derecha, mientras Edison Domínguez hacía lo propio con izquierda, Flaminio Rivas atacaba por derecha a placer y Jhon Mario Ramírez exhibía el talento micrero capitalino en el medio quitándole la titular a Marcelo Benítez, que para rematar también tenía gol.

Fue el último gran Millonarios que vi, incluso por encima del subcampeón del 96 (que tenía más fútbol pero menos pegada) y del campeón en 2012, un buen equipo, serio, sólido e histórico, pero que no enamoraba de la forma en la que lo hacía el cuadro dirigido por Vladimir Popovic, del que puedo decir su once (bueno, mi once) como si entonara el Himno: Villarraga; Flaminio Rivas, Osman López, Oscar Cortés, Domínguez; Yesid Mosquera, Bonner Mosquera; Carlos Rendón, Jhon Mario; Arnoldo Iguarán y ‘Muelas’ León.

Este Millonarios 2017 me recuerda mucho a ese equipo: no hay estrellas (y me explico, la nómina de 1994 vista a la distancia parece un magnífico conjunto con nombres que hacen inflar el pecho del hincha azul, pero en enero de ese año la mayoría eran jóvenes promesas junto a un par veteranos, y sólo ‘El Guajiro’ podía ser llamado “estrella”), pero hay un técnico de mucha experiencia y triunfos que llegó a cubrir la salida del entrenador que iba a arrancar la temporada (en enero de 1994 Popovic fue contratado para reemplazar a Prince).

Ese Millonarios del 94 tenía una idea táctica de 4-4-2 en el que las bandas eran fundamentales y en el que la transición de defensa a ataque era a pura velocidad y desborde, y el Millos 2017, si bien no tiene a un Rendón o un Jhon Mario, le está apostando a la salida de sus volantes y delanteros externos para nutrir a una nómina de delanteros que perfectamente puede hacer historia.

Y claro, puede que a muchos no les resuenen los nombres de los atacantes azules para esta temporada, pero bien vale la pena recordar que ahí sigue el actual ‘Botín de Oro’ del fútbol colombiano, Ayron del Valle, y que Millos tiene un PhD en sacar goleadores del campeonato.

No sólo se trata de que el 14 veces campeón tiene el mayor número de Botines de Oro del FPC (14, frente a los diez del Junior, los ocho de Santa Fe, Cali o Nacional y los cinco del América), se trata, principalmente, de que en los últimos años ha logrado elevar al título de ‘máximo goleador del campeonato’ a delanteros que llegaron con más dudas que certezas como Dayro Moreno, que tras un retorno irregular al Once Caldas en 2012 y luego de fracasar en Junior (2012-2013) se vistió de azul y fue goleador del Clausura 2013 y del Apertura 2014; Fernando Uribe (suplente dos años en Nacional en dónde sólo hizo tres goles en su último semestre para luego hacer 15 en el Apertura 2015 con la albiazul) o el ya mencionado del Valle, que venía de un semestre nefasto con América antes de consagrarse en Millos.

Sí, estoy de acuerdo en que Millonarios no tiene la nómina que merece su historia y, sobre todo, su masiva hinchada, la que paga la boleta más cara del país y a pesar de eso llena siempre, pero insisto: este equipo me recuerda al del 94, al de una ilusión que no terminó en estrella, pero sí en orgullo.

Muchos hoy tal vez no tengan el nombre para estar en Millos, pero Millos les da la oportunidad de llevar su nombre a un nivel que ningún otro equipo les puede ofrecer en Colombia. Y estoy seguro de que no van a desaprovechar esa oportunidad.

Twitter @pinocalad