Amber Capital para rato

Amber Capital para rato

Se cumplió ayer la Asamblea General de Accionistas de Azul y Blanco correspondiente al año 2016. En ella, aparte de los puntos que se desarrollan regularmente como la aprobación del informe de gestión, de los Estados Financieros, aprobación del informe del revisor fiscal, elección del mismo y honorarios, acontecieron hechos relevantes para el futuro de la institución azul.

Lo primero era tratar el tema de la causal de liquidación. Las pérdidas de Azul y Blanco S.A. estaban por encima del 50% del capital de la sociedad y ascendían a 22.000 millones de pesos. El accionista Blas de Leso capitalizó las deudas que tenía la sociedad con ellos por un valor cercano a los 22.000 millones.

Como consecuencia, incluyendo eliminar la causal de disolución, Amber Capital Group logró la mayoría accionaria de la empresa. Del 49,5% de las acciones en circulación pasaron al 67% de acciones en su poder. A partir de hoy, ya no necesitan a otros accionistas para ser mayoría en las decisiones de Asamblea y por consiguiente en la Junta Directiva. Esto tiene de bueno como tiene de preocupante.

Preocupa que, en estos años de administración, Millonarios ha tenido rotundos fracasos financieros y deportivos. El proyecto en cabeza de Gustavo Serpa, hasta ahora, no ha dado señales de confianza para llevar a Millonarios a tener éxitos en copas y utilidades. Si las cosas están así, sin la mayoría de las acciones, ¿Qué seguirá teniéndolas ahora?

El mismo Gustavo Serpa, en entrevistas a medios de comunicación, habló sobre la falta de compromiso de otros socios con inyectar recursos a la sociedad. Indicaba que para Amber Capital, era complicado aportar recursos constantes sin tener la mayoría de las acciones del ente económico. Ahora que la tienen, la responsabilidad de salvar su inversión, enmendando los errores y dando solidez al capital de trabajo es única de los representados por Gustavo Serpa.

La otra noticia importante de la Asamblea de Accionistas, fue el tema de la sede deportiva. En el derecho de inspección, los accionistas minoritarios no encontraron claridad sobre la adquisición de la nueva sede deportiva. Al ser preguntados por esto, Gustavo Serpa y Enrique Camacho explicaron que los terrenos pertenecen a Xcoli, que es una empresa dedicada a la gestión de eventos deportivos. Con ellos existe un contrato de arrendamiento a 10 años, la administración lo llama “leasing de arrendamiento”, donde hay una opción preferente de compra al finalizar el contrato. No se habló el valor de esta opción.

El hecho que la administración decidiera no informar, que la sede no era de propiedad de la sociedad, deja la sensación de un intento de ocultar el contrato de arrendamiento con Xcoli. Se le abona a junta directiva haber encontrado un sitio exclusivo, para que la plantilla profesional y fútbol base entrenara. Pero no dar la información, clara y precisa, a los accionistas minoritarios deja un regusto a engaño. Estas son las cosas que minan la confianza por parte de los hinchas. La decisión infausta de hacer la Asamblea un día entre semana, la poca claridad en el tema de la sede azul y los pésimos resultados de gestión en 2016, no nos permiten creer en la dirección, a la que esta administración está llevando a Millonarios.

En la Asamblea, como dato curioso y extraño, Gustavo Serpa fue quien habló para responder a los socios minoritarios. Habló sobre el proyecto para estos años venideros: jugadores con personalidad y categoría para jugar en Millonarios.

Habló de los 40.000 millones invertidos por Amber Capital hasta enero de 2017. Este año, según Gustavo Serpa, invirtieron 10.000 millones de pesos para la plantilla profesional. Si bien la intención del máximo accionista, de solventar las necesidades de flujo de caja son firmes, no es claro porque mantienen las cabezas responsables de la administración deportiva y financiera, que no han dado los éxitos que todos queremos. 13 millones de dólares invertidos para cero títulos y 7 millones de dólares en pérdidas. Nadie, al parecer, es responsable para los accionistas mayoritarios.

Indicó que se está buscando, con dos instituciones financieras, la posibilidad que los abonos se puedan financiar a lo largo de un semestre. Indagado por el tema del pésimo servicio de Tuboleta, aclaró que el año pasado se buscó un nuevo operador logístico de boletería, sin que se encontrara una mejor propuesta para el club.

Gustavo Serpa se ofuscó con un socio que comparó parte de su administración con quien fuera máximo accionista de Millonarios, Juan Carlos Ortiz. “Le pido el favor que no nos compare con delincuentes”, replicó. También, ante un requerimiento de una accionista, que dijo sentirse agredida por una persona de la administración del club, que llamó a los hinchas de Millonarios como “lo peor de Millonarios”, ofreció excusas a nombre de toda la parte administrativa. Aun no entiendo como esa funcionaria sigue trabajando en el equipo.

Una reflexión del señor Serpa, me llamó poderosamente la atención. Al cuestionamiento de la falta de representantes de los accionistas minoritarios en la junta directiva, él respondió cuestionando la falta de unidad de estos y que no hay claridad sobre quienes son los representantes.

Esto sin duda es un flaco favor que le hacemos a la institución y un plus de tranquilidad para los máximos accionistas. Si no hay una unidad de representación, empoderados por todos los minoritarios, seremos fácilmente ignorados. Tenemos un camino que recorrer nosotros, buscando creer en una dirección de los minoritarios seria. Sin prevenciones, sin buscar figuración y réditos diferentes a la construcción de un Millonarios mejor.

Por ahora, los destinos de nuestro amado Millonarios siguen en manos de Amber Capital. Y parece que hay para rato.

 

MAURICIO GORDILLO

@MAUGOR