Adiós Santiago

Adiós Santiago

Todos hemos llegado al Campín por primera vez, con la sensación de incertidumbre y ansiedad, sin saber que nos vamos a encontrar puertas adentro. Luego, la rutina del puesto que te gusta y hasta la hora de llegada, son acompañados de caras familiares a nuestro alrededor que, al principio tímidamente, son recibidas con una sonrisa y luego van con abrazos y palabras amables. Lentamente, ese círculo de personas, pasa de ser compañeros de pasión por Millonarios a amigos y familia.

Y llegan las cervezas, los viajes, los compañeros sentimentales, las fiestas familiares y con esas personas que antes nos abrazábamos por un gol, lo hacemos ahora por la vida misma; porque los amigos del estadio, los que luego de años siguen ahí, son la familia que la vida nos puso. El vínculo que une Millonarios es eterno en nuestros corazones.

A mí, siempre que el tiempo, trabajo y dinero me lo permita, me gusta viajar a acompañar a Millonarios de visitante. Y en mi familia azul, somos varios que lo hacemos con la frecuencia que las circunstancias no lo permitan. A Envigado fueron bastantes de esa familia que Millonarios me dio. El sábado éramos felices y sonreíamos con esperanza luego del triunfo; como cualquier celebración en nuestras casas, compartimos juntos ese día y luego llegamos a los hoteles donde nos hospedamos, a descansar para preparar nuestro regreso a casa.

Sin embargo, como en todas las familias, el domingo en la mañana el creador decidió que uno de nosotros se adelantara en el camino. La que no distingue y a todos visitará en algún momento, toco a la puerta de Santiago, llevándose la alegría y esperanzas de un joven que empezaba a soñar apenas con su vida y futuro. Aún recuerdo su risa y personalidad arrolladora, como apenas unos días antes, emocionado, le contaba a mi esposa los por menores de un concierto al que iría, junto a familiares de ella.

A Andrés, su hermano, que estaba con nosotros en Envigado y vivimos con él la angustia y dolor de la noticia, sus padres, Enrique y Patricia, fieles hinchas de Millonarios que forman nuestra familia en oriental general sur, las condolencias y los deseos que encuentren consuelo rápido en medio de la tragedia vivida. Todos estamos devastados.

A usted amigo que lee y, de pronto, comparta esta columna, este domingo abrace con emoción a ese hincha que se convirtió en familia. Dígale cual importante es para usted y sonrían como si el lunes no fuera a llegar. La vida es un ratico. Adiós Santiago, te llevamos en nuestro corazón azul.

MAURICIO GORDILLO

@maugor