Un estadio vacio

Un estadio vacio

La soledad de un estadio vacío no tiene explicación, es como tratar de bailar sin tener música, o la pintura sin pincel; es toda una dicotomía porque la esencia del futbol es la masa, se deben al público. A diferencia de otros deportes este es vacío sin gente, sin canticos, como algo vil estar allí. Es un crimen contra todo lo que representa nuestra historia, lamentablemente a cierta institución reguladora del deporte le quedo sustanciosamente grande, diferenciar entre unos pocos y los muchos que realmente representamos y amamos a este club, por algunos que no diferencian si quiera la historia de Millonarios; el Campin ayer fue un rotundo silencio donde solo se escuchaba el golpeteo al balón y los gritos entre los jugadores. Pero la fiesta estaba muy lejos de allí.

Es especial el silencio en un estadio porque parece perpetuo, como un ruido blanco, algo que no debería ser, no debería pasar y menos que al año Millonarios tenga al menos un partido a puerta cerrada ¿Qué dice eso de lo que estamos haciendo como hinchada?, era increíble como algunos apoyan a ese sector de la hinchada que produjo la sanción, pero no entremos en controversias, cada quien mirara a quien dar su apoyo; lo cierto es que eso demuestra que tenemos que cuidar mucho más lo que somos como club y como hinchada en general ¿Cuáles son nuestros valores? ¿Cuáles es nuestro horizonte? Siempre debemos refinarnos como hinchada para dejarle algo aún mucho más grande aquellos que vienen a ocupar nuestras butacas.

Millonarios no es este silencio que se siente desde hace meses, es alegría, pasión, canticos; el estadio ensordecedor y si es verdad que no les puedo pedir que llenen el Campin la próxima fecha, si al menos debemos cuidar que aquellos que quieren ir puedan hacerlo sin preocuparse de sanciones. De estas caídas tenemos que aprender que la solución a nuestra crisis no es por vía violenta, no es teniendo cantos de niños pataletudos, siempre aun así tenemos que honrar nuestro amor al club.

El estadio a puerta cerrada es como un rito que jamás tiene lugar, es una plegaria al cielo que nunca fue escuchada, el balón sin el ritmo que lo lleve no es más que una fría mecánica corpórea; El Campin merece a sus guerreros defendiendo su bandera cada que se le presenta un nuevo rival. En lugar de agudizar nuestra crisis debemos salir más fuertes de estas difíciles situaciones, la crítica no es nada sin el mejoramiento del sistema, hay que criticar y exigir, es cierto, pero no desde el punto que nada arriesga, hay que acompañar para hacerles saber que estamos ahí aun cuando menos lo merecen, eso es el amor arriesgar aun cuando todo dice que no lo hagas.

Tenemos muchas adversidades y muchas carencias, pero desde la situación cómoda del televisor no podemos quedarnos, recuerden que el que abandona no tiene premio. Personalmente sé que jamás podre dejar a Millonarios tan solo como se encontró en un estadio sin música.

Valentina Cadosch

@Cadosch12